Junín, Arequipa, Ica y Lima figuran entre las regiones con mayor actividad sísmica mientras Perú acumula cientos de movimientos durante 2026.

Un país que se levanta sobre una de las zonas más inestables del planeta volvió a temblar la semana pasada, aunque esta vez la geografía jugó a su favor.
El movimiento telúrico que sacudió el sur andino peruano el jueves se sumó a una lista que, desde enero, ya supera los quinientos episodios registrados en lo que va del año.
El terremoto de magnitud 7,2 que se sintió en los Andes del sur de Perú el pasado jueves no causó grandes daños gracias a la profundidad de su origen, pero forma parte de una cadena de más de 500 movimientos telúricos reportados hasta este sábado en un país enclavado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, la zona de mayor actividad sísmica del mundo. Además: Venezuela convierte los escombros del terremoto en material para reconstruir el país

Daños puntuales en zonas andinas
El ministro peruano de Vivienda, Mauricio Arnillas, confirmó el viernes, durante una visita al distrito de Coracora, los daños registrados en viviendas, un colegio y la iglesia matriz de esa jurisdicción andina de la provincia de Parinacochas. Lea también: Salento sobrevivió al terremoto, pero el miedo está dejando sus calles vacías
El funcionario también recogió el pedido de las autoridades locales de declarar en emergencia a esa localidad para facilitar los trabajos de rehabilitación.
El gobernador regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima, detalló que el movimiento telúrico dejó a 498 personas afectadas, una casa destruida y seis viviendas inhabitables, además de 21 escuelas y 26 establecimientos de salud con algún tipo de afectación.
Dado que el epicentro del terremoto estuvo a 108 kilómetros de profundidad, los daños en la superficie fueron modestos, sin fallecidos y con solo tres personas heridas, un contraste marcado frente a los efectos devastadores de los últimos sismos ocurridos en Colombia y Venezuela, de magnitudes 7,4 y entre 7,2 y 7,5, respectivamente.
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En lo que va del año, Perú ha reportado 568 sismos en diferentes regiones del país, y julio pasado fue uno de los meses de mayor actividad sísmica, con 115 eventos registrados, de acuerdo con información del Centro Sismológico Nacional, un servicio desarrollado por el Instituto Geofísico del Perú. Siga informado: Así prepara Venezuela a miles de trabajadores para reconstruir tras el terremoto

Un mapa sísmico que no da tregua
El jefe del Instituto Geofísico del Perú, Hernando Tavera, explicó que las regiones con mayor número de movimientos telúricos son Lima, con 67 eventos; la sureña Arequipa, con 93; Ica, con 56, esta última escenario del último terremoto devastador que sufrió el país en 2007, con un saldo de 500 muertos; y la norteña Piura, con 44 reportes.
Los sismos más graves registrados este año en Perú ocurrieron en Junín el pasado 18 de julio, con una magnitud de 5,4, que provocó la muerte de cinco personas y la destrucción de decenas de casas en las provincias rurales de Chupaca y Huayucachi, en los Andes centrales, y el de Ayacucho, en la sierra sur del país, ocurrido el jueves pasado. Además: Reconstruir Colombia tras el terremoto costaría cerca de US$9.500 millones

El Instituto Geofísico del Perú registró además varias réplicas en Chupaca, lo que afectó a la población damnificada, obligada a dormir en carpas al aire libre en una zona de intenso frío nocturno, condición que provocó la muerte de una anciana.
Según explicó Tavera, el terremoto en Junín tuvo su epicentro a 14 kilómetros al suroeste de Chupaca y se originó por la reactivación de la falla Altos del Mantaro, con una profundidad de 9,5 kilómetros, lo que generó niveles de sacudimiento del suelo de hasta 75 centímetros por segundo al cuadrado, capaces de ocasionar el colapso parcial o total de estructuras de adobe. Siga informado: Banco Mundial entrega 200 millones de dólares a Colombia tras el devastador terremoto

El experto señaló que las características del suelo amplificaron el movimiento sísmico en más de 2,5 veces en los anexos Tinyari Chico y Pumpunya, así como en los barrios Pachacutec y Estrellita, donde se registraron los mayores daños en viviendas de adobe e infraestructura pública. Lea también: Israel se suma al rescate en Colombia en medio de un histórico giro diplomático
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Las réplicas posteriores terminaron por provocar el colapso de viviendas que ya habían quedado debilitadas por el sismo principal, un recordatorio de que, en esta parte del continente, la tierra rara vez concede una tregua completa.
















