Mientras el Gobierno interino avanza en nuevos acuerdos con empresas estadounidenses, chavismo y oposición retoman conversaciones sobre elecciones, presos políticos y reformas institucionales.

Mientras en Caracas se firmaban nuevos acuerdos petroleros con capital estadounidense, a pocos kilómetros se preparaba otro capítulo del pulso político que define el futuro institucional del país.
Esta semana, Venezuela avanzó simultáneamente en dos frentes que, aunque parecen distantes, están profundamente conectados con la manera en que Washington ha decidido acercarse al gobierno interino tras la captura de Nicolás Maduro.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, celebró este miércoles la firma de un memorando de entendimiento con la petrolera estadounidense Continental Resources, al que calificó como otro de los pasos firmes dados para el desarrollo de la industria energética del país.
A través de Telegram, la líder chavista explicó que el acuerdo busca impulsar capacidades técnicas y financieras para el desarrollo del bloque Ayacucho 2, ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco, considerada la mayor reserva de crudo del mundo. Lea también: ONU alerta que aparato represivo de Venezuela sigue intacto pese a excarcelaciones

Un bloque con cifras que impresionan
El memorando fue suscrito entre Continental y la estatal PDVSA para desarrollar y operar Ayacucho 2, un área de unas 126.000 acres situada al norte del río Orinoco, en el estado Anzoátegui, que, según estimaciones de la compañía, contiene 30.000 millones de barriles de recursos in situ, una cifra que no equivale a reservas probadas ni a producción garantizada.
El acuerdo abre la puerta a un contrato de largo plazo que ambas partes esperan negociar en las próximas semanas.
Continental, con sede en Oklahoma y uno de los mayores productores privados de petróleo y gas de Estados Unidos, indicó que comenzó a estudiar oportunidades en Venezuela luego del llamado de la administración de Donald Trump a las energéticas estadounidenses para contribuir a la reconstrucción del sector petrolero venezolano.
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La producción del país alcanzó en agosto un promedio de 1.201.000 barriles diarios, una cifra que representa un aumento del 29,9 por ciento frente a los 924.000 barriles registrados en enero, cuando Estados Unidos capturó a Maduro en Caracas, aunque sigue lejos de los 3,1 millones que se producían en 1998, un año antes de la llegada del chavismo al poder. Le puede interesar: La producción petrolera de Venezuela crece 22,9 % en cuatro meses, según la OPEP

Desde enero, Venezuela se ha abierto a la inversión extranjera en sectores estratégicos como el petrolero, el minero y el eléctrico, en medio de una colaboración cada vez más estrecha con Washington.
Ese mismo mes, el Parlamento venezolano aprobó una reforma a la ley de hidrocarburos para incentivar la inversión foránea, un movimiento que analistas interpretaron como el desmantelamiento del legado energético de Hugo Chávez.
El pasado 28 de agosto, Trump y Rodríguez ya habían anunciado un acuerdo histórico para la explotación de una quinta parte de las reservas petroleras venezolanas, a través de una compañía en la que el Pentágono tiene una participación del 35 por ciento. Además: Delcy Rodríguez llega a Surinam en busca de nuevas alianzas económicas para Venezuela

El diálogo político retoma su marcha
En paralelo al frente energético, el chavismo y un sector de exdiputados opositores instalarán este jueves el segundo ciclo de un diálogo respaldado por Estados Unidos, liderado por el presidente del Parlamento oficialista, Jorge Rodríguez, y la opositora Dinorah Figuera, quien defiende la continuidad del Legislativo elegido en 2015.
El proceso llega después de que, en agosto, las partes acordaran la renovación completa del Tribunal Supremo de Justicia y la recuperación de activos de la reserva internacional venezolana depositados en el Banco de Inglaterra, destinados a atender a las víctimas del doble terremoto del pasado 24 de junio.
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Entre las exigencias que rodean esta nueva ronda figuran una fecha para elecciones, la liberación de los presos políticos y el levantamiento de sanciones, esta última solicitada directamente por el Gobierno. Lea también: Trump pide elecciones en Venezuela mientras Delcy Rodríguez evita fijar una fecha

Organizaciones como Justicia, Encuentro y Perdón y el Comité por la Libertad de los Presos Políticos insisten en que la agenda incluya la liberación de los detenidos por motivos políticos, que, según Foro Penal, ascienden a 328 personas, mientras sectores opositores piden, además, la renovación del Consejo Nacional Electoral. Además: Venezuela convierte los escombros del terremoto en material para reconstruir el país
Estados Unidos calificó en agosto el inicio de estas conversaciones como una oportunidad única para la reconciliación del país, respaldo al que se sumaron la Unión Europea y, esta semana, el Reino Unido, cuyo ministro para América Latina, Chris Elmore, expresó satisfacción por los avances logrados hasta ahora.
El desenlace de este segundo ciclo podría marcar el rumbo tanto de la apertura económica venezolana como de sus posibilidades reales de transición democrática.
















