Con el 75 % de las urnas escrutadas, el presidente brasileño registra el 51,09 % de los votos, frente al 48,91 % del senador opositor. La diferencia sigue siendo estrecha mientras avanza el escrutinio de la segunda vuelta presidencial.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a tomar la delantera en el conteo de votos de la segunda vuelta presidencial de este domingo 25 de octubre, con el 51.09 % de los sufragios, según los resultados oficiales divulgados cuando se había escrutado el 75 % de las urnas.
El senador opositor Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, se mantiene cerca del mandatario, con el 48,91 % de los votos.
La diferencia entre los dos candidatos continúa siendo estrecha, por lo que el resultado permanece abierto mientras el Tribunal Superior Electoral (TSE) avanza en el procesamiento de los sufragios.

De acuerdo con las reglas electorales brasileñas, el candidato que obtenga la mayoría de los votos válidos será elegido presidente para un mandato de cuatro años. Según el calendario previsto para estos comicios, la posesión está programada para el próximo 5 de enero.
Una votación marcada por la confusión
La jornada electoral estuvo marcada por la incertidumbre después de que un juez de la Corte Suprema ordenara extender durante dos horas el horario de votación, a petición de la campaña de Lula.
La decisión se conoció cuando el recuento ya había comenzado y generó confusión en distintos centros electorales, algunos de los cuales habían cerrado sus puertas y emitido los boletines de urna.
La ampliación respondió a las denuncias del Partido de los Trabajadores (PT), que señaló presuntas dificultades en el transporte público para movilizar a los votantes en municipios gobernados por la oposición.
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Con el escrutinio todavía en curso, la atención permanece centrada en la evolución de los resultados oficiales, que definirán quién ocupará la Presidencia de Brasil durante los próximos cuatro años.
Una jornada electoral marcada por la confusión
El inicio del escrutinio estuvo acompañado de incertidumbre después de que un juez de la Corte Suprema ordenara ampliar dos horas el horario de votación, a petición de la campaña de Lula.
La decisión se conoció cuando las autoridades electorales ya habían comenzado a contabilizar los primeros sufragios y generó confusión en distintos centros de votación, algunos de los cuales habían cerrado sus puertas y emitido los boletines de urna.
La ampliación respondió a denuncias del Partido de los Trabajadores (PT) sobre presuntas dificultades en el transporte público para movilizar a los electores en municipios gobernados por la oposición.
Con el cierre de los últimos colegios electorales, el foco está ahora en la evolución del escrutinio oficial, que determinará quién ocupará la Presidencia de Brasil durante los próximos cuatro años.















