Ciencia
Domingo 27 de noviembre de 2016 - 12:01 AM

Los “monstruos de dos cabezas” que sí existieron en realidad

Era un espectáculo sangriento. La Hidra de Lerna, una temible serpiente de muchas cabezas, emergió de su guarida y se dirigió a Hércules, el hijo del dios griego Zeus.

Los gemelos siameses se desarrollan del mismo óvulo fertilizado. (Foto: BBC Mundo /VANGUARDIA LIBERAL )
Los gemelos siameses se desarrollan del mismo óvulo fertilizado. (Foto: BBC Mundo /VANGUARDIA LIBERAL )

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Publicado por: BBC MUNDO

Pero Hércules tenía un plan. Ya se había dado cuenta de que a la Hidra le volvería a crecer cualquier cabeza que le fuera cortada, por lo que había solicitado la ayuda de su sobrino Yolao.

Esta vez, cuando Hércules golpeó a la criatura, Yolao se abalanzó sobre ella y quemó el muñón de su cuello, impidiendo que la cabeza de la bestia diabólica volviera a crecer. Así fue como Hércules superó el segundo de sus 12 trabajos, según el relato mitológico.

Una bestia de múltiples cabezas con entrañas venenosas y capacidad de regenerar partes del cuerpo, sin duda alguna es una hazaña de la imaginación.

¿Pero de dónde vino

esta idea extraordinaria?

Uno de ellos, L. E. Cable, escribió durante los años 40 sobre un embrión de dos cabezas.

Más recientemente, el biólogo experto en desarrollo Arkhat Abzhanov, en el Imperial College de Londres, ha visto muchos ejemplos de criaturas bicéfalas en su laboratorio. Tales casos bien podrían haber inspirado a los antiguos escritores de mitos.

“Estoy absolutamente convencido de que notaron estas anormalidades que ocurren naturalmente a su alrededor y trataron de explicarlas de alguna manera o incorporarlas a su cultura”, dice Abzhanov.

Es cierto que, de vez en cuando, animales de dos o incluso tres cabezas se encuentran en la naturaleza o en cautiverio.

Curiosamente, este fenómeno, conocido como policefalia, no parece restringido a ningún grupo animal.

De dos caras a dos cabezas

Técnicamente esto solo resultará en un espécimen de dos caras, no de dos cabezas.

Para un cuello completamente separado y la cabeza en crecimiento de un solo cuerpo, Abzhanov ha observado otro capricho que ocurre temprano en el desarrollo.

“La cabeza es como cualquier estructura del cuerpo, necesita ser activada y (para hacer esto) hay un grupo de células en un embrión en una fase inicial, lo que llamamos un organizador”.

El “erizo sónico”

Las cabezas parecen ser adaptaciones útiles que pueden surgir en una amplia gama de organismos. Tanto los animales con espina dorsal como los que no la tienen se han beneficiado de tener cabeza, aunque proceden de linajes ancestrales muy diferentes.

Es por eso que muchos órganos de los sentidos -ojos, oídos, nariz y boca, por ejemplo- se encuentran allí. Y lograr que la forma y la composición de una cara sea correcta es una función de los genes de cada organismo.

Un gen que tiene un gran impacto, específicamente en el ancho de la cara, se llama -curiosamente-”Sonic Hedgehog” (”erizo sónico” en español), o SHH.

Son los vertebrados, animales con columna vertebral, los que tienen el gen SHH.

Publicado por: BBC MUNDO

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