Un estudio halló más de 150 sustancias tóxicas en extensiones de cabello, algunas vinculadas a cáncer y alteraciones hormonales.

Publicado por: Redacción Ciencia
Usted acostumbra a usar extensiones de cabello, técnica de moda para lucir diferente o estrenar melena en un instante, pues esta información le interesa y además debe preocuparle.
Un nuevo estudio publicado recientemente en la revista científica Environment & Health advierte que muchas extensiones de cabello, que consiste en la técnica estética para dar longitud y volumen al pelo, contienen un cóctel de sustancias químicas asociadas con mayor riesgo de cáncer, alteraciones hormonales y afectaciones al sistema inmunológico.
La investigación detectó que estos productos, ampliamente utilizados por motivos estéticos y culturales, pueden liberar compuestos potencialmente tóxicos cuando se calientan o se peinan, facilitando su inhalación directa. Tenga en cuenta: Día Mundial del Cáncer y la importancia de actuar a tiempo

Más de 150 sustancias químicas identificadas
El equipo analizó 43 productos populares vendidos en Estados Unidos, tanto en tiendas físicas como en línea. Las extensiones estaban fabricadas con fibras sintéticas —principalmente polímeros plásticos— o materiales de origen biológico, como cabello humano, plátano o seda. Además: La señal que está cambiando la historia del cáncer de pulmón
Para identificar los compuestos presentes, los científicos aplicaron una técnica de “análisis no dirigido” que permitió detectar más de 900 huellas químicas. Posteriormente, mediante un sistema basado en aprendizaje automático, identificaron 169 sustancias pertenecientes a nueve categorías distintas.
Entre ellas se encontraron retardantes de llama, ftalatos, pesticidas, estireno, tetracloroetano y estannanos, varios de los cuales han sido vinculados científicamente con riesgos de cáncer, disrupción hormonal y problemas inmunológicos.

Riesgo potencial para la salud: extensiones de cabello
Según explicó Elissia Franklin, investigadora del Silent Spring Institute y autora del estudio, las empresas rara vez revelan los químicos utilizados en estos productos, lo que impide que los consumidores conozcan los efectos de su uso prolongado. Se recomienda: El cáncer: la epidemia que aún podemos evitar
De las muestras analizadas, 36 contenían 17 sustancias consideradas disruptores hormonales, relacionadas con un mayor riesgo de cáncer de mama. Además, casi el 10 % presentaba estannanos en concentraciones que superan los límites establecidos por la Unión Europea, donde estas sustancias están reguladas.
Publicidad
Solo dos productos estaban realmente libres de tóxicos, pese a que otros también se promocionaban bajo esa etiqueta sin cumplirla.

Mujeres negras con extensiones, las más expuestas según el estudio
Los investigadores advierten que el impacto podría ser mayor en mujeres negras, ya que más del 70 % en Estados Unidos declara usar extensiones de cabello, frente a menos del 10 % en otros grupos raciales y étnicos. Muchas recurren a ellas por razones culturales, personales o prácticas. Otras noticias: ¿El cáncer es una pandemia silenciosa?: la amenaza global que va en aumento
“Se requiere una supervisión más estricta para proteger a los consumidores y empujar a las empresas a invertir en productos más seguros”, concluyó Franklin.
El estudio reabre el debate sobre la regulación de productos cosméticos y capilares, y plantea interrogantes sobre la transparencia de la industria frente a posibles riesgos para la salud pública.














