Un análisis del esmalte dental de fósiles permitió estimar que el Tyrannosaurus rex tenía una temperatura corporal cercana a los 36,3 grados, similar a la de los humanos.

Publicado por: Redacción Ciencia
El Tyrannosaurus rex era un dinosaurio de sangre caliente y habría tenido una temperatura corporal estimada de 36,3 grados Celsius, de acuerdo con un nuevo estudio científico basado en el análisis de dientes fósiles.
La investigación, publicada en Science Advances, fue realizada por un equipo de científicos encabezado por investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).
El hallazgo aporta nuevas evidencias sobre la fisiología y el comportamiento de uno de los dinosaurios más conocidos y sugiere que el T. rex contaba con un metabolismo capaz de mantener una temperatura corporal relativamente estable.
El Tyrannosaurus rex, comúnmente conocido como T. rex, fue uno de los dinosaurios carnívoros más grandes que existieron en la Tierra. Vivió durante el período Cretácico Superior, hace aproximadamente entre 68 y 66 millones de años, en lo que hoy es América del Norte. Lea: Hallan un enorme hueso que podría revelar el origen del tiranosaurio rex

Los dientes fueron la clave para conocer la temperatura del T. rex
Para estimar la temperatura corporal del dinosaurio, los investigadores analizaron el esmalte de sus dientes y, específicamente, determinados enlaces químicos formados por isótopos de carbono y oxígeno.
La cantidad de estos enlaces varía según la temperatura. A temperaturas más bajas se forman más enlaces, mientras que a temperaturas más elevadas su presencia disminuye. Además: El hallazgo de un T-Rex adolescente revelaría porqué era el rey de los dinosaurios
De esta manera, el esmalte dental funciona como una especie de termómetro prehistórico que permite aproximarse a la temperatura corporal que tenía el animal cuando sus dientes se formaron.
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Robert Eagle, investigador de UCLA y uno de los autores del estudio, explicó que los dientes son especialmente útiles para este tipo de análisis debido a las grandes estructuras cristalinas del esmalte, que pueden conservarse durante millones de años.

El T. rex habría sido un animal activo
La temperatura estimada de 36,3 grados Celsius, con un margen de ±2,5 grados, es comparable con la de algunos mamíferos y se aproxima a la temperatura corporal humana. Lea aquí: Subastarán en Nueva York un esqueleto de dinosaurio que vivió hace 150 millones de años
Aunque el T. rex era un reptil escamoso y ponía huevos, los resultados se suman a las evidencias que apuntan a que algunos dinosaurios desarrollaron características asociadas con la sangre caliente.
Según Eagle, un T. rex con capacidad de termorregulación habría sido un animal activo, capaz de cazar o alimentarse de carroña para sostener las necesidades energéticas de su metabolismo.

Una ventaja para vivir en ambientes más fríos
La capacidad de mantener una temperatura corporal elevada también habría permitido al T. rex ocupar ambientes que podían resultar difíciles para animales de sangre fría. Tenga en cuenta: Hallaron los restos de un dinosaurio marino de tres metros en la región rusa de Samara
Alessandro Chiarenza, investigador del University College de Londres y coautor del estudio, señaló que esta característica pudo favorecer que el dinosaurio sobreviviera en hábitats más fríos, donde los animales dependientes de la temperatura ambiental habrían tenido mayores dificultades.
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Los resultados también aportan información sobre la evolución de los dinosaurios y el momento en que algunos grupos comenzaron a diferenciarse de aquellos con una fisiología más dependiente del ambiente.

Un método que requiere menos fósil para el análisis
Los investigadores desarrollaron hace aproximadamente una década el método conocido como “termómetro prehistórico”, inicialmente utilizado con huesos de animales extintos.
Sin embargo, estudiar un T. rex mediante esa técnica requería una cantidad de material fósil que los museos difícilmente podían proporcionar. Se recomienda: Video: Así es “Trinity”, el primer esqueleto de tiranosaurio rex que será subastado en Europa
El equipo logró perfeccionar el procedimiento y reducir en aproximadamente 90 % la cantidad de material necesaria para realizar los análisis dentales.
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Gracias a esta mejora, el Museo de Historia Natural de Los Ángeles autorizó la extracción de pequeñas muestras de dos dientes del T. rex conocido como Thomas, uno de los ejemplares más completos de tiranosaurio de su colección.

Pequeñas muestras para responder grandes preguntas
El análisis implicó sacrificar pequeñas porciones de dos dientes del ejemplar fósil. Para Luis Chiappe, director de investigación y colecciones del museo, el procedimiento permitió obtener información relevante sobre la biología del dinosaurio con un impacto limitado sobre el espécimen. Le interesa: ¿Cuántos Tiranosaurios rex hubo? Unos 2.500 millones
El estudio abre nuevas posibilidades para utilizar el esmalte dental de otros fósiles y conocer las temperaturas corporales de diferentes especies que habitaron la Tierra hace millones de años.
Los resultados aportan así una nueva pieza al conocimiento sobre el Tyrannosaurus rex, un depredador que vivió hace más de 60 millones de años y cuya fisiología continúa siendo objeto de investigación científica.












