Transitar el tramo entre Floridablanca y la Puerta del Sol se ha convertido en un vía crucis por los cuellos de botella que se forman especialmente en Cañaveral y Motoreste, debido al tercer carril de Metrolínea que en lugar de ser una solución al problema de movilidad se convirtió en un retroceso de 20 años, cuando era igual de difícil llegar desde el sur al centro de Bucaramanga.
Publicado por: William Sarmiento Gómez
La "privatización" de la carrera quince para el uso exclusivo de Metrolínea y la invasión de sus buses a los otros carriles justifican por parte de la población un acto de desobediencia civil en el que recuperemos el espacio robado por una obra, que por falta de planeación o por cálculos errados, se convirtió en factor de desorganización de la ciudad.










