Produce una gran emoción la noticia que un puñado en su mayoría jugadores de la región dirigidos por el negro Miguel Oswaldo González, y llevados por unos directivos quijotescos, empresarios reconocidos y que han sabido medir los gastos para mantener una institución que representa a la ciudad, hayan obtenido un cupo a las semifinales del fútbol de la primera B.
Publicado por: Néstor Muñoz.
Toda esta lucha sin contar con los beneficios plenos que da el ser socio principal de la Dimayor. Lo obtenido es una ganancia pase lo que pase, pero hay que seguir la lucha, que en esta etapa debe estar acompañada por nuevos y antiguos aficionados que dejaron de ir al fútbol por muchas razones. El Real Santander ya es un patrimonio de la región y la ciudad y merece el acompañamiento de todos.










