El gobierno de Santos se vio obligado regresar urgente de Río De Janeiro, ya que la Constitución se encontraba amenazada por los micos que el Congreso quería convertir en leyes a su acomodo.
Publicado por: Silvestre Ariza
El gobierno pensó que el pueblo se podía desbocar ante estas leyes que el Congreso vende-patria quería pasar a su antojo, en las que solo ellos se beneficiarían buscando prebendas para los retenidos por paramilitarismo y corrupción.
Aquí la oposición no supo jugar el papel que le correspondía, como era haber llamado a una gran movilización y haberles pedido la renuncia irrevocable por violar nuestra Constitución.
La oposición tuvo la papaya en la mano y la dejamos caer. Con el firmatón lo que demostramos fue debilidad, porque estos bandidos se quedarán durmiendo en el paraíso del Sagrado Corazón. Si esto hubiera sucedido en Perú o Ecuador, las cosas hubieran sido diferentes.
Señores congresistas, no vuelvan a jugar con el pueblo porque ya lo entendemos todo.










