Loable la intención del Presidente Santos de buscar la paz a pesar de que los fracasados procesos del pasado hayan alimentado la desesperanza y la frustración de los colombianos.
Publicado por: William Sarmiento Gómez
Sin embargo, en contra de cualquier pronóstico negativo, pensemos que ningún esfuerzo será inútil para la consecución de la paz la cual es el mayor bien al que podemos aspirar.
Como no faltan las aves de mal agüero, no es de extrañar que el expresidente Uribe arremeta con críticas ante un proyecto al que nunca le apostó, porque su odio visceral sólo le permitía ver como única opción el sometimiento por las armas de los grupos subversivos.
Preocupa que se intente un diálogo sin un cese al fuego bilateral por su connotación negativa para el proceso, pero comprensible si tenemos en cuenta que para algunos sectores de la sociedad esto significaría capitular y entregar el dominio territorial a la guerrilla, pensemos que esta es una buena estrategia para lograr la confianza y el apoyo de las fuerzas militares y la oligarquía del país que no pueden ver amenazados sus intereses.
Recordemos que el Presidente Santos no es contrario a la idea de una zona de distensión pues ya lo había propuesto en 1997 durante la administración Samper y que por lo tanto este podría ser un punto de acuerdo en el futuro a pesar del fracaso que significó El Caguán en el intento fallido de Pastrana.










