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Domingo 06 de octubre de 2024 - 03:24 PM

La ciudad colapsada

Paciencia y maldecir pasito recomiendan algunos. Prefiero acudir a las cifras que no mienten, cuando no las tuercen a su acomodo. Entre el 01 de Enero y el 30 de Agosto de este 2.024 (6 meses), ingresaron al parque automotor en Santander 20.500 (43%) vehículos (V.L. 25-09-24), su gran mayoría al Área Metropolitana, para satisfacción de las cocesionarias de automotores y de los recaudadores de impuestos

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Poco dado a utilizar experiencias personales para reclamar acciones públicas de beneficio colectivo, esta vez me separo de este comportamiento para narrar lo sucedido uno de estos sábados de “feria bonita”, que ya llega a un mes de trancones y sancochos. A las12 a.m. debía acudir a un evento gremial de la APP; sin embargo, desplazarme hasta la sede UISBucarica, con la Cra. 27 taponada por un evento ferial programado para las 2 p.m., significó unos 90 minutos de vueltas, atajos y revueltas, colas de vehículos a paso de tortuga y el estrés golpeando, hasta el punto de desistir, como sucedió a buena parte de los invitados, para no llegar pasada la hora del postre. Y a tragar entero porque ni Mono de la Pila hay en B/manga.

Paciencia y maldecir pasito recomiendan algunos. Prefiero acudir a las cifras que no mienten, cuando no las tuercen a su acomodo. Entre el 01 de Enero y el 30 de Agosto de este 2.024 (6 meses), ingresaron al parque automotor en Santander 20.500 (43%) vehículos (V.L. 25-09-24), su gran mayoría al Área Metropolitana, para satisfacción de las cocesionarias de automotores y de los recaudadores de impuestos; pero no para la ciudad habitable que queremos, mientras el transporte público fracasa como es el caso vergonzoso de Metrolínea.

La respuesta lánguida de la ciudadanía en general al “día sin Carro,” ofrece otra explicación para las ciudades colapsadas; herederos somos de un paradigma de sociedad donde los intereses individuales priman sobre el interés general; es el ego sublimado hasta el éxito pasando por encima de los demás; nuestros comportamientos suelen estar orientados por este patrón de conducta, el de “primero yo y los demás que …”. Zanahoria y garrote propuso Antanas, pero con el Estado haciendo presencia permanente mediante procesos formativos motivadores para que solo no sea el miedo al comparendo, aspecto este muy bien pensado en la reciente campaña de la DT. De no ser así, las ciudades como medio ideal para vivir terminarán siendo el erial que ya se ve, ruinosas y cansadas, convertidas en material de estudio para los arqueólogos, si es que sobreviven en el país de la belleza y de la vida; igual ya sucedió el colapso en imperios de esplendor y riqueza.

Adenda.- No sobra programar una “Semana del Patrimonio”; se necesita para recordarnos que no todo pasado fue peor, aunque el progreso y la invitación al consumo estén interesados en demostrar lo contrario.

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