No te confíes Alicia: no es haciendo pompas de jabón, ni elevando cometas de mil colores como sales adelante. Dura es la vida mientras dura.
MASCARADA (*)
No te confíes Alicia: no es haciendo pompas de jabón, ni elevando cometas de mil colores como sales adelante. Dura es la vida mientras dura. Los banqueros no hacen pompas ni cometas, ni los papas son solo cantos gregorianos. Cuídate de la zancadilla a tu zapatilla y del éxito en México.
Te quieren sorprender en tu inocencia, asaltar, manosear, robar, dopar. E iluminarte el camino sin alumbrarlo. Agárrate fuerte de la tabla en el mar de la vida, aférrate con amarras al mascarón de proa. Abre tus ojos de princesa pobre y soñadora ingenua, que la vida no es un vacilón. Cuídate siempre y arriesga lo máximo porque hay médicos cambiando la muerte por el negocio de vivir, igual que aborrecen las flores y las mariposas azules como tus ojos.

También hay verdugos que aman la vida, detestan la máscara negra cundo quieren dar la cara sin desenfado. Y eyaculan con el grito del condenado ¡Si todo fuera vivir dormido y soñar los bellos sueños! Tampoco gastes todas tus lágrimas ahora que estás niña. Ahorra muchas para más tarde cuando veas que tu país de maravillas no existe ni lo dejarán existir.
Deja de creer que tu vestido es la bondad, que tu defensa es la tolerancia, que tu casa es la amistad, que tu libro es Harry Potter, que tu familia es el amparo, que la poesía no libera, que te salvarán los dioses si haces caridad. Deja la mascarada y regresa ¡Despierta! Que la guerra volverá con nuevos muertos y más lisiados y pobreza y hambre y desplazados desarraigados, que no volverán a repetir el viaje de la vida.
Si no me crees, un día de estos, porque otros no existen, el sol de la noche blanca noruega saldrá también aquí a media noche para convencerte.
(*) Del libro “Poesía para leer debajo de la mesa”. L. León G., Bucaramanga, Publicaciones UIS, 2015; pgs. 67-68.











