No les estamos parando bolas a los indicadores económicos y por el contrario le damos mayor relevancia a las permanentes peleas y escándalos entre políticos y generadores de opinión vía X u otros medios, que en nada contribuyen al propósito mayor. Perdemos todos.
Cuando la economía no es prioridad en el crecimiento sostenible y competitivo de largo plazo de una ciudad, el populismo es el gran ganador. No es solamente hacer obras que endurezcan la ciudad, que son importantes, ni mucho menos tomar medidas populistas que se traducen en acciones de corto plazo donde pululan la deshonestidad y la corrupción y ganan unos pocos.
No les estamos parando bolas a los indicadores económicos y por el contrario le damos mayor relevancia a las permanentes peleas y escándalos entre políticos y generadores de opinión vía X u otros medios, que en nada contribuyen al propósito mayor. Perdemos todos. Hay que gobernar con la economía en la mente.
¿Por qué ganó la presidencia Bill Clinton en 1992 con la frase: “¡Es la Economía, estúpido”!? Sencillo, porque se centró en tres hechos que los estadounidenses entendían y les tocaba la fibra y los bolsillos: 1. Crecimiento económico y control de la inflación; 2. Crecimiento de empleo y; 3. Equilibrio fiscal. ¡Tres, solamente tres¡ Logró que la economía creciera en forma estructural y en el largo plazo.

Existen una gran cantidad de indicadores para evaluar el crecimiento de una región: económicos, sociales, indicadores de infraestructura y movilidad, ambientales, de gobernanza y transparencia, indicadores de turismo, entre otros. Con los indicadores se construyen las estrategias. Peter Drucker decía: “Si lo puedes medir, lo puedes controlar”.
Siguiendo el postulado de Clinton, aterricemos en Bucaramanga y su área metropolitana. En diferentes encuestas oficiales, el común de la gente exige que se haga énfasis en tres hechos que les duelen: 1. Empleo; 2. Movilidad, incluido el tema del transporte público deficiente reflejado en Metrolínea; y 3. Inseguridad. Me atrevo a incluir un cuarto elemento y es la “Educación con inclusión económica”, la cual garantiza que las personas, independiente de su estrato, género, edad o residencia, tengan acceso justo a oportunidades económicas que les permitan mejorar su bienestar y participar activamente en la economía.
Un buen ejemplo de indicadores son los 300 ítems que nos ofrece Bucaramanga Metropolitana Como Vamos (BMCV) sobre calidad de vida. Son datos importantes, relevantes y de gran utilidad para los tomadores de decisiones, como empresarios, gremios, universidades, organizaciones sociales y, los más importantes, para los mandatarios regionales. Son cifras que con un buen método y analizadas con rigor, permiten lograr el propósito mayor: gobernar con la economía en la mente.
N.B:”Si no puedes explicárselo a un niño de seis años, es que no lo entiendes tú mismo”. Albert Einstein.











