Para los santandereanos clásicos es el restaurante El Viejo Chiflas con su tradicional cocina típica: cabro, la carne oreada, el tamal, el caldo con huevo y la arepa santandereana, la parada obligada para gozar de las destrezas gastronómicas de nuestra región.
Dentro de las magníficas rutas ciclistas que ofrece este territorio se encuentra, al sur de la ciudad, la vía a “Curos”- Cañón del Chicamocha en donde, además de gozar el imponente cañón, el segundo más grande del mundo con sus 2000 metros de profundidad y 230 km de largo -el cual nace en las estribaciones de la Sierra Nevada del Cocuy y se une al río Suarez para finalmente formar el río Sogamoso- que permite un descenso con una vista espectacular junto a hermosas paredes de piedra talladas por el paso del agua, se disfruta de un recorrido exigente en el que al llegar al puente de Pescadero sobre el río Chicamocha se sienten los 576 msnm (metros sobre el nivel de l mar). En este punto se puede efectuar el retorno o continuar el ascenso hacia San Gil, pasando por nuestro querido Parque Nacional del Chicamocha (PANACHI), en el que podemos descansar y deleitarnos en el restaurante Kaktus que tiene una comida deliciosa con una panorámica asombrosa en donde podemos apreciar la majestuosidad de la zona.
Para los santandereanos clásicos es el restaurante El Viejo Chiflas con su tradicional cocina típica: cabro, la carne oreada, el tamal, el caldo con huevo y la arepa santandereana, la parada obligada para gozar de las destrezas gastronómicas de nuestra región. Aquí también se puede optar por regresar a Bucaramanga o continuar pedaleando hasta San Gil para los más avezados.
Quienes continúan, recuérdese que esta ruta fue la que se realizó en el Giro de Rigo en el año 2021 con la participación de 3600 ciclistas de todo el país, y se puede hacer una recarga en Aratoca para continuar con más energía hasta San Gil, en donde se retorna después del mediodía.
Por otro lado, si nuestro interés es realizar las rutas del occidente de la ciudad, la ruta obligada es subir al aeropuerto Palonegro en el municipio de Lebrija, en el cual cada kilometro de ascenso se va ampliando la panorámica de Bucaramanga, dejando ver “la Bonita” en toda su extensión. Y los más experimentados pueden realizar el circuito de la “ruta del Cacao” que en su totalidad cuenta con 154 km, 95 de los cuales son de doble calzada, 4 tuneles, 21 puentes y viaductos.
En este circuito de la “ruta del Cacao” la parada obligada para recargar energía es el restaurante Brisas con su cola sudada y/o mojarra frita-sudada. Eso sí, si la elección es ir al puente el Tablazo en la vía a San Vicente, se puede apreciar la magnitud del embalse de “Topocoro”, que es el más extenso de Colombia con un espejo de agua de 6.934 hectareas.











