Las entrevistas en 42.561 hogares de mujeres entre los 13 y 49 años y hombres entre los 13 y 59 años muestran una Colombia que cambia: “menos nacimientos, más adultos mayores y hogares liderados por mujeres”.
Ya están disponibles los resultados de la ENDS realizada en 2024, que muestran los cambios demográficos ocurridos desde 2015 para hacer un análisis actualizado de las actitudes y prácticas en salud sexual y reproductiva de la población en edad fértil. Importante para la elaboración asertiva de políticas nacionales relacionadas con demografía y salud.
Las entrevistas en 42.561 hogares de mujeres entre los 13 y 49 años y hombres entre los 13 y 59 años muestran una Colombia que cambia: “menos nacimientos, más adultos mayores y hogares liderados por mujeres”.
Colombia envejece. Y, si los y las setentones de ahora tenemos suficiente descendencia para cuidarnos, no será así para esta nueva generación cuidadora que se quedará sin proles que la cuiden. Así las cosas, el Estado debe proyectar a mediano plazo políticas públicas de atención digna y segura a personas mayores, cada vez más longevas.
Otro hallazgo lógico de la encuesta: con menos nacimientos, el tamaño promedio de los hogares se reduce. Son hogares a menudo monoparentales con jefatura femenina en aumento, que deben acomodarse en viviendas también reducidas. ¿Crisis de la familia llamada tradicional? ¿Más mujeres que escogen no tener maridos? ¿Más hombres desentendidos de su paternidad? ¿Más parejas que optan por estar juntas sin convivir? ¿Costos de vida y educación que desaniman cualquier deseo de tener una familia grande? Efectivamente, la encuesta revela también la “persistencia de la pobreza” sobre todo en zonas rurales, además de la perduración de las violencias contra las mujeres en los hogares.
Además, aumentan las mujeres que no quieren ser madres. Hoy día queda claro que ser mujer no es igual a ser madre y que toda mujer puede, al menos en teoría, decidir sobre su vida, su cuerpo y su maternidad. Al respecto, la encuesta evidencia que la carga de la contracepción recae principalmente sobre las mujeres, quienes optan por métodos a largo plazo o definitivos.
Más del 71% de las mujeres y del 81% de los hombres reportaron haber iniciado su vida sexual activa antes de los 18 años. Pero, también según la ENDS, se ha reducido el acceso a la debida información sobre la sexualidad; ya no se da tiempo a la educación para la sexualidad y la afectividad durante la escolaridad. A pesar de su despenalización total, persisten barreras a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE).
Ojalá estos resultados y otros sirvan de brújula para orientar políticas y decisiones que impacten positivamente la salud y el bienestar de la población colombiana.










