Se trata de reiterar que la protección de la naturaleza no se opone al desarrollo sostenible sino que es todo lo contrario. Si no se protege el medio natural no es posible el desarrollo sostenible.
Cada año se celebra el Día Internacional de la Diversidad Biológica el 22 de mayo; una fecha establecida por Naciones Unidas para “fomentar la conciencia y el conocimiento sobre la importancia de la Biodiversidad”. Este año el tema de la edición 2025 es: «Armonía con la naturaleza y desarrollo sostenible». Se trata de reiterar que la protección de la naturaleza no se opone al desarrollo sostenible -como todavía piensan algunos- sino que es todo lo contrario. Si no se protege el medio natural no es posible el desarrollo sostenible. En este contexto, la protección de la Biodiversidad -muy amenazada actualmente- resulta fundamental.
El representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), señaló: “La idea obsoleta de que la conservación del medio natural y el desarrollo son mutuamente excluyentes debe descartarse por obsoleta. Por ahora, la biodiversidad debe considerarse no como una limitación, sino como un activo fundamental para el desarrollo sostenible”. “Cuando la naturaleza se valora y protege desde el principio, reducimos los riesgos y costos futuros”.
Sobre la destruccion de la biodiversidad la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), señala: “La biodiversidad es el tejido vivo de nuestro planeta. Constituye el fundamento del bienestar humano presente y futuro. Sin embargo, está decayendo más rápidamente que nunca. Tres cuartas partes del medio ambiente terrestre y aproximadamente el 66% del ambiente marino están siendo significativamente alterados por las actividades humanas. Un millón de especies animales y vegetales están en peligro de extinción. El cambio climático, los incendios, la contaminación, la sobreexplotación agricola y ganadera, las especies invasoras y la urbanización desordenada son factores de esta crisis”.
Sobre el tema Vanguardia (mayo 23/2025) señaló: “Un informe de la Universidad de Maryland advierte que la pérdida de selvas en Colombia se duplicó en 2024, impulsado por la violencia, la ganadería y la minería ilegal. El país aparece entre los más afectados del mundo. Perdió el 50% de su selva tropical primaria en comparación con el año anterior, un retroceso significativo después de haber mostrado señales de recuperación en 2023. La deforestación masiva agrava el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. También reduce el valor económico de los territorios afectados y limita el acceso de Colombia a financiamiento internacional ligado a la sostenibilidad. Organizaciones y analistas coinciden en que conservar los bosques no es solo una responsabilidad ambiental: es también una estrategia de desarrollo económico”.
El director de la Organización de Estados del Caribe Oriental, señaló: “Reimaginemos un desarrollo que respete los límites naturales. Actuemos con urgencia, propósito y solidaridad. Porque la armonía con la naturaleza no es un sueño lejano; es el único futuro por el que vale la pena luchar”.










