El reciente atentado en el Guaviare contra el periodista Gustavo Chicangana, se pierde entre los numerosos actos de violencia que ocurren en nuestro país. No es un caso aislado en regiones remotas sino que forma parte de la dificultad que representa ejercer esa profesión en Colombia y en especial en los territorios marcados por el conflicto. En lo corrido de este año ya se han reportado 101 amenazas contra periodistas y en el 2024 se registraron 530 ataques en todo el país, una preocupante tendencia que no debe ser ignorada. Iniciando el año asesinaron a un reconocido periodista en La Guajira y las estadísticas indican que desde 1977 han ocurrido 168 homicidios de reporteros en el país. ¿Qué está pasando en nuestro país con la libertad de prensa?
Libertad de prensa es “el derecho que tienen los medios de comunicación y los periodistas de informar, publicar y difundir noticias sin interferencia del gobierno o de otras entidades”. Es un componente esencial de la libertad de expresión reconocida como derecho fundamental en el artículo 20 de nuestra Constitución y es central en la definición y en el funcionamiento de las democracias. Los orígenes de la concepción moderna de libertad de prensa están en 1689 en Inglaterra, con la declaración de derechos que otorgaba protección a la libertad de palabra de los parlamentarios por las opiniones que emitieran en calidad de representantes. Después la imprenta se convirtió en herramienta fundamental para transmitir las opiniones, pero junto con la introducción de la imprenta surgió la censura previa que limitaba la difusión de ideas y opiniones con la implementación de un control riguroso sobre todo lo que se pudiera leer. Durante los siglos XVIII y XIX el movimiento de la Ilustración promovió ideas sobre la “relevancia de la libertad individual y el derecho a cuestionar el poder”, lo que contribuyó a que la libertad de prensa se convierta en un derecho fundamental. Y luego desde el siglo XX con la declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, se garantiza este derecho como un valor a defender por todos los países firmantes y un derecho fundamental de todas las democracias.
A pesar de los avances en el siglo XX en el ámbito de la libertad de prensa, hoy -en pleno siglo XXI- vemos que la información y la seguridad de los comunicadores sigue siendo un tema con grandes retos pendientes. Hay varios ejemplos, pero voy a citar tres que me llaman la atención: China, Rusia y Venezuela. En China, aunque la libertad de expresión figura en la Constitución, en la práctica los juicios y críticas al gobierno están prohibidos y muchos comunicadores y opositores terminan encarcelados. En Rusia -especialmente desde la llegada de Putin al poder- se ha intensificado el control de los medios por parte del Estado: Los periodistas que critican al gobierno son amenazados, arrestados y hasta envenenados. Por su parte en Venezuela, los informes de entidades como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la ONG Reporteros sin Fronteras concluyen que la libertad de prensa está dramáticamente coartada: Los comunicadores que se oponen al régimen son amenazados, detenidos, agredidos, torturados y asesinados o forzados al exilio, y los informativos independientes han sido cerrados.
Hay muchos temas en los que claramente vamos en el mismo camino del país vecino. ¿la libertad de prensa será uno de estos de temas? No olvidemos está pregunta y no dejemos que se pierda entre la cantidad de escándalos que tenemos cada día en nuestro país.











