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Martes 09 de septiembre de 2025 - 01:00 AM

El océano del siglo XXI

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Desde siempre la mar océano ha sido para la humanidad algo esencial, ha marcado sustanciales hitos en diversos momentos y culturas. ¿Ejemplos? El mar Mediterráneo fue el “mare nostrum” de los romanos, Colón descubrió un nuevo mundo al osar atravesar un mar hasta entonces desconocido.

El mar del siglo XXI es el océano Ártico, pues será eje de historias y confrontaciones agudas y diversas pese a ser el más pequeño, más septentrional y de poca notoriedad histórica hasta ahora, pero ha adquirido gran importancia geoestratégica y en él solo tienen costa seis países: Rusia, E.E.U.U., Canadá, Islandia, Dinamarca y Noruega.

El deshielo por el calentamiento global hará que en pocos años sea navegable tal océano durante parte del año y, además, se podrán explorar y explotar los gigantescos recursos y reservas naturales que tiene como que allí está el 25% de las reservas mundiales de petróleo y gas natural, importantes cantidades de estaño, manganeso, oro, níquel, plomo, platino, tierras raras, entre otros recursos naturales.

Se espera que a partir de 2030 el océano Ártico sea una ruta comercial que reducirá en un 40% el tiempo de viaje de las mercancías entre Norteamérica, Europa y Asia oriental, por lo que por allí se transportará gran parte del comercio mundial, el petróleo, el gas, los metales. Por eso tal océano es pieza fundamental de la geopolítica del siglo XXI y el control de esa zona es de interés estratégico.

Analistas políticos consideran que la explotación del Ártico producirá confrontación entre las potencias económicas, políticas y militares, pese a que les conviene la armonía en tal punto del orbe.

Hasta ahora la posición de E.E.U.U. ha sido tratar de imponer sus intereses políticos en tal región, buscar que Dinamarca le venda Groenlandia, sugerir que Canadá puede ser un estado de E.E.U.U. en el futuro, manifestar que tiene intereses nacionales allí, buscando imponer condiciones en esa región.

Rusia es el país que tiene más costas y tierra sobre el Ártico; respecto del futuro de tal región ha propuesto ideas plurales, inclusivas. No se conoce que hayan hablado sobre el Ártico Trump y Putin en la reunión celebrada en Alaska el pasado 15 de agosto, pero se sabe que Rusia puede proponer actividades que vinculen capital chino para la explotación de las inmensas extensiones de tierra que tiene Moscú en tal región y para explotar rutas comerciales pues China, desde 2018, ha manifestado que es un país “casi polar” y habla de la ruta de la seda polar o del norte.

Efectivamente, durante el siglo XXI el mundo mirará frecuentemente hacia el polo norte.

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