Repasando algunas de las urgencias de Bucaramanga y los demás municipios del Área Metropolitana - Floridablanca, Piedecuesta y Girón- que deben ser enfrentadas por sus alcaldes con resultados concretos, está la seguridad, un sistema del transporte masivo- Metrolínea - moderno, planes y estrategias efectivas contra la congestión y el caos vial y el arreglo de vías y semáforos. Además, más gestiones para que sean ambientalmente sostenibles con siembra masiva de árboles y parques con más verde y menos cemento, cercados y protegidos con rejas metálicas. También hacer cumplir las normas contra la contaminación acústica, la atmosférica y visual para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Siguiendo con otras prioridades, está la protección del Páramo de Santurbán del cual depende el abastecimiento de agua para más de dos millones de personas; continuar trabajando en equipo con la CDMB para la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales ( PTAR ) del “ Río de Oro ” y desde luego, la recuperación de todos sus afluentes, varios muy contaminados; concretar estrategias para que se realice la separación en la fuente de los residuos o basuras especialmente los destinados para el reciclaje - papel, cartón, plástico, metales y vidrio - lo que disminuye en un buen porcentaje la cantidad de los residuos que se llevan al relleno sanitario El Carrasco.
Recordemos que hace un par de años jurídicamente se prohibió a las empresas de aseo llevar las basuras al Carrasco, y ante la falta de alternativas la ciudad colapsó de exceso de residuos y no hubo más alternativa que volverlas a llevar al relleno sanitario. Tampoco se realizó el proyecto de un relleno sanitario en un área rural de Lebrija por la fuerte oposición de los agricultores del sector. Y ahora con el Acuerdo de Escazú vigente, se otorga más poder a la participación de las comunidades en decisiones ambientales. Además, El Carrasco tiene la ventaja de estar muy cerca a los municipios más productoras de basura lo que influye sustancialmente en el costo de las tarifas de aseo. Y para recordar que cuando empezó a funcionar el relleno no habían asentamientos urbanos en su entorno.
El problema de los habitantes de la calle también necesita soluciones adecuadas y rápidas. Su número aumenta y se necesitan planes para ayudarlos en su salud física y psicológica y con su recuperación, ofrecerles oportunidades de alojamiento, laborales, etc. Lo que se observa de numerosas personas ocupando andenes, parques y zonas verdes, en condiciones físicas y sociales en extremo dolorosas, exige acciones prontas y efectivas del gobierno; también es una oportunidad para el voluntariado filantrópico. Y para la protección de animales de calle abandonados y maltratados, también hay mucho por hacer. Esterilización y campañas de adopción es una opción.










