En lugar de estar pensando en los tamales de diciembre, vamos a tener que salir a votar. Todo gracias a que el ahora exalcalde Jaime Andrés no respetó las reglas básicas de la democracia. Si se tiene el aval de un partido, hay que respetarlo, no se puede apoyar y andar levantando la mano de quienes no lo posean. La política, en términos normativos, es de carácter colectivo, no individual. Por eso se avala desde un partido o, en el caso de candidaturas independientes, a través de firmas ciudadanas.
El chistecito nos va a costar la módica suma de 18.000 millones de pesos, prácticamente el presupuesto de un año de la Secretaría de Desarrollo Social, con el que se atiende a la población vulnerable de la ciudad. Pero bueno, ya estamos aquí, y nos corresponde corregir el rumbo y sacar la ciudad adelante, evitar que la inestabilidad política se lleve por los cuernos lo que con esmero hemos construido.
En el partidor inicial de esta contienda, que apenas durará mes y medio, aparecen nombres como Carlos Bueno, exdirector de Tránsito del exalcalde Juan Carlos Cárdenas, ratificado por Jaime Andrés, pero luego, y prontamente, apartado de su cargo. Está avalado por Colombia Justa y Libres, el partido de pastores que dejó sin aval al recién declarado nulo alcalde. Este corrió a buscar entre sus huestes a Cristian Portilla, sobre quien algunos comentan que existe una posible inhabilidad por haber ostentado cargo directivo en la administración.
También está Jhan Carlos Alvernia, economista de la UIS, quien intentará nuevamente llegar al cargo. La primera vez, siendo concejal, logró más de 50.000 votos, lo que lo ubica como un gran contendor. Sin embargo, debe luchar contra el olvido, ya que eso ocurrió hace más de diez años. De la anterior contienda regresa el exconcejal y arquitecto Fabián Oviedo, inscrito por el Nuevo Liberalismo, quien obtuvo casi 35.000 votos, una suma nada despreciable, y menos para una elección atípica.
Se suman el exjuez Rubén Fernando Morales, candidato por Unitarios; el locutor y periodista Juan Manuel González, avalado por el partido Demócrata Colombiano; el excontralor departamental Carlos Fernando Pérez; y, por supuesto, el abogado Humberto Salazar, quien buscará llegar al poder municipal con el aval del Pacto Histórico, en la ciudad que han denominado la capital “antipetrista” de Colombia, aunque el presidente Gustavo Petro nunca bajó de los 60.000 votos en sus múltiples procesos electorales, incluso contra el ingeniero Rodolfo.
Este es el resumen del punto de partida. Ahora habrá que ver si los ciudadanos se conectan con el proceso electoral en unas fechas bastante difíciles para dedicar a la política, o si por el contrario priman los regalos de los niños, el buñuelo y la natilla.










