Publicidad

Columnistas
Domingo 16 de noviembre de 2025 - 01:00 AM

Emprender es querer

Compartir

—Buenos días. ¿Se dirige a…?

—Hola, vengo a hablar con el gerente.

—Acá no hay gerente. Tenemos gerente. ¿La doctora Sandra?

—Sí, con la gerente.

Di tres pasos y el celador me cerró el paso con el brazo.

—Eh, eh, eh… así no. Me registra sus datos primero —dijo, señalando una pantalla con la boca.

Al digitar la cédula puse “Personal” en el motivo de mi visita. Aunque ya otros bancos me habían ofrecido 2% y 1%, aún seguía convencido de mi emprendimiento todavía podía hacerme a una mejor tasa de interés.

Subí, esperé y entré a la oficina de la doctora Sandra. Me recibió con cara de “otro loco más, qué pecao”, pero yo venía listo para desafiar las estadísticas.

—Cuénteme —dijo, con un tonito como si creyera que mi proyecto duraría menos que el paso de Sancho por la Alcaldía de Bucaramanga.

Respiré, abrí el folder, la miré a los ojos, sonreí y le dije:

—Doctora, a mí lo que me da miedo es que usted me termine robando la idea y monte este negocio sola. Así de bueno es lo que estoy a punto de mostrarle. ¿Lista?

Me miró fastidiada.

—Bueno, arrancamos ahorita en diciembre con elecciones atípicas en Bucaramanga, donde hay mucho campo para crecer. Luego, a principios del otro año, vienen legislativas: Cámara, Senado y luego en agosto, presidencia. A propósito, ¿ya sabe por quién va a votar? No me diga, fresca. Aquí hay y estamos pa’ todos. Continúo, porque ahí no termina todo, porque recuerde que en 2027 tenemos concejo y alcaldía y usted sabe que los candidatos al concejo son más bien como pichiringos, pero de a miles. Nuestras proyecciones financieras de 2027 quintuplican las de este.

—No entiendo qué es lo que propone… ¿don Aristóteles, fue que me dijo?

—Aristóbulo —respondí.

Lo que quiero es crear mi propia estructura política.

—¿No le parece que ya hay suficiente politiquero?

—Suficientes politiqueros sí, pero no suficientes quevivaiveros en reuniones y aquí todos gritamos y aplaudimos fuerte. Somos una familia de 120, entre mis viejos y nosotros los 17 hermanos. Cada uno tiene de a 3 vergajos mínimo y sin contar los primos. Doctora, entre nosotros podríamos tener un concejal si quisiéramos, ¿me entiende?

—No, no le entiendo. Sea claro, le ruego.

—Seremos una empresa móvil, sin oficina, y ahí nos ahorramos ese gasto administrativo. Somos puro WhatsApp: del político —quien vendría siendo el cliente— a mí, y de mí al chat familiar.

Podríamos ser un prestigioso clan político, pero nuestro enfoque es diferente. Hoy somos 120, y eso ya es bulto para que cualquier reunión política se vea “llena”. Ofreceremos llenar sillas por una suma conservadora. Empezamos de a $15.000 pesitos por cabeza y nos mandamos en bloque; competiríamos contra los líderes comunales que, si mucho, llevan de a 15 máximo 20. Haríamos que cualquier político se enorgullezca de mostrar en redes su buena reunión “tetiada” de gente apasionada por sus ideas.

Y dos cosas más: el otro año sube la tarifa un 15%, y nacen hijos de 12 primas que están que paren, dos de ellas cuatrillizos. Unos estarán listos para legislativas y ya todos habrán nacido para presidenciales en mayo y ni le digo lo que se viene después. Estamos es bendecidos por Bachué, Afrodita y Xochiquetzal.

El préstamo que busco es para dos busetas, gallinitas y marranos, porque lo que nos hará mejores que la competencia es que no demandamos alimento, vamos comidos. Aunque, con esta proyección, no descartamos estar ofreciendo “catering” político para las de alcaldía y concejo 2027.

Por un acuerdo de confidencialidad firmado aquel día, no puedo contarles ni el banco, ni el monto, ni el interés del préstamo que adquirí gracias a la maldita y bendecida política nacional.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día