Publicidad

Columnistas
Martes 30 de junio de 2026 - 01:00 AM

Europa, la OTAN y Rusia juegan con fuego

Compartir

Las últimas intervenciones públicas de Vladimir Putin y de otros dignatarios del gobierno ruso evidencian un cambio de tono en derredor del conflicto bélico que hay entre Moscú y Ucrania. Reflexivos analistas de la situación internacional muestran preocupación. ¿Por qué? Hasta hace poco, el Kremlin y sus portavoces eran cuidadosos y de sus intervenciones se entresacaba que esperaban que la diplomacia fuera la vía para solucionar el conflicto con Kiev. Hoy, todo varió.

En el otro bando, los gobernantes europeos y dignatarios de la OTAN hablan de que las armas son el camino hacia la paz, que deben “romper” a Rusia. Hace poco mencionaron que debían producir en masa armas de largo alcance para golpear territorio y ciudades de Rusia; a ello se suma que la OTAN proporciona armas a Kiev, señala a los ucranianos los objetivos rusos a atacar, armas de largo alcance lanzadas por Ucrania son guiadas por satélites de la OTAN y funcionarios ucranianos sugieren armar una ojiva nuclear para enfrentar el poderío nuclear ruso.

Putin, en discurso pronunciado hace poco, rememoró la respuesta heroica del pueblo ruso en 1941, cuando el ejército nazi invadió su suelo patrio, y cómo tal guerra terminó el 2 de mayo de 1945, cuando en Berlín los alemanes se rindieron ante las tropas soviéticas. Agregó que Rusia está dispuesta a batirse sin cuartel con quien pise su territorio.

Quien conozca el talante ruso sabe de su heroísmo y de lo que ocurrió no solo en 1941, sino, también, cómo terminaron las cosas cuando, en otra ocasión, casi siglo y medio antes, en 1812, fue invadido su territorio por las tropas de Napoleón.

La guerra entre Ucrania y Rusia ha sido —en el fondo— una confrontación entre la OTAN y Moscú; en los últimos meses, Ucrania y dirigentes europeos han perdido “el miedo” a Rusia, han bombardeado territorio y ciudades rusas, ante lo cual amplio sector de la opinión rusa le exige a Putin, tajantemente, dura respuesta.

Rusia, Estados Unidos y China son las tres grandes potencias nucleares del planeta; el arsenal atómico ruso es inmenso y en mayo de este 2026 probó exitosamente su nuevo y sofisticado misil balístico nuclear intercontinental (ICBM) Sarmat, que elude los sistemas de defensa antimisiles y estará al servicio en el segundo semestre de este año.

Mientras las presiones internas sobre Putin crecen día a día, en Europa gobernantes que son fundamentales en la toma de decisiones demuestran tener poca estatura como líderes. Al ascender en la escalada la guerra entre Ucrania y Rusia, las consecuencias para el planeta pueden ser catastróficas. Ojalá no decidan apagar el fuego con gasolina.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día