Terribles los desastres que ocasionaron los devastadores terremotos que afectaron a Venezuela la semana pasada. Las impresionantes fotos y videos publicados muestran la magnitud de la tragedia. En el momento de escribir esta columna se reportan 1.430 muertos, 3.238 heridos y más de 50.000 desaparecidos. Asimismo, 430 réplicas. Muchas personas continúan desaparecidas bajo los escombros de numerosos edificios colapsados. Muchos voluntarios apoyan los rescates ante la ausencia de personal especializado. Bien por los países —incluido Colombia— que ya enviaron ayudas y equipos profesionales de rescate al país hermano.
Otros países también han sido afectados por fuertes terremotos en estos días. La prensa informó (Primicias, junio 27 de 2026): “Este viernes 26 de junio de 2026 se han registrado tres sismos de gran magnitud en diferentes partes del mundo: Japón, Filipinas y Nicaragua. Dos días después del devastador terremoto doble que hasta el momento deja más de 500 muertos en Venezuela. Los movimientos se registraron en Filipinas, Nicaragua y Japón, que ya vivió un potente temblor esta semana”.
EuroNews (12/06/2026) señaló: “El terremoto de magnitud 7,8 que sacudió la costa de Sarangani (Filipinas) el lunes dejó al menos 688 heridos y más de 45.000 personas desplazadas, aproximadamente la mitad de ellas aún en refugios de emergencia, después de que más de 12.600 viviendas en pueblos y ciudades agrícolas resultaran dañadas”. “Las autoridades filipinas declararon el viernes que años de simulacros de preparación ante desastres ayudaron a prevenir un mayor número de víctimas cuando uno de los terremotos más fuertes en 50 años azotó el país, dejando 46 muertos y 38 desaparecidos”.

Diferentes países han confirmado que la preparación para prevenir desastres, por parte de las autoridades y la ciudadanía, contribuye a reducir de forma importante las víctimas y los daños. La Plataforma Internacional para la Reducción de Desastres Sísmicos (IPRED), de la UNESCO, informa que “proporciona metodologías para que los gobiernos y las comunidades locales lideren sus propios esfuerzos para mitigar los desastres sísmicos”, especialmente en países en desarrollo donde muchas comunidades viven en edificaciones altamente vulnerables a los terremotos.
Señalan: “Los terremotos representan riesgos considerables para los medios de subsistencia y el medio ambiente. Tienen una tasa de mortalidad más alta que otros tipos de desastres naturales; la mayoría de las muertes se produce por el derrumbe de edificios. Si bien es imposible prevenir un terremoto, los desastres sí pueden evitarse reduciendo los riesgos asociados y minimizando sus impactos. La forma más eficaz de prevenir desastres sísmicos es diseñar infraestructuras y construcciones nuevas sismorresistentes, a la vez que se refuerzan los edificios existentes basándose en el conocimiento del comportamiento sísmico de los diferentes tipos de edificaciones”.
Esperemos que el próximo gobierno adelante programas urgentes considerando estas lógicas y oportunas recomendaciones.











