Regresé a mis apuntes de Imagen y texto, clase que imparte la catedrática española Victoria Cirlot, para revisar lo que comentaba sobre Christine de Pizan y su nombre. Allí nos habló de la antigua creencia de que el nombre marcaba el destino y determinaba la vocación; Christine aludía a que el suyo provenía de Cristo.
Le pregunté a la IA por el significado de Nubia Carolina y de Shakira Isabel. El primero reúne nombres de origen africano y germánico que significan “la mujer fuerte, valerosa y libre proveniente de Nubia (o consagrada a la tierra del oro)”. El segundo combina raíces árabes y hebreas y alude a “la mujer agradecida que es fiel al juramento de Dios”, entendido este como “la promesa de fidelidad, protección y salvación que Dios hace a la humanidad”.
Significados con los que es difícil no coincidir tras ver las imágenes de la gobernadora del Chocó junto a la artista barranquillera atendiendo la emergencia humanitaria tras el terremoto del 10 de agosto. En el encuentro, Shakira anunció que construirán 10 colegios y la reconstrucción de la Universidad Tecnológica del Chocó.
Las profesoras Victoria Cirlot y Patrizia Caraffi han dedicado parte de su vida a difundir la obra de Christine de Pizan (1364 - 1430), considerada la primera escritora feminista en vivir de su obra, en un tiempo en que el saber estaba reservado a los hombres. En La ciudad de las damas presenta una ciudad simbólica abierta a las mujeres de todos los tiempos, un espacio donde pueden acceder libremente al estudio y vivir en paz; causa que Christine defendió convencida de que eran las mujeres las llamadas a tejerla.
Más de seis siglos después, la idea de aquella ciudad se traslada de los manuscritos medievales al Pacífico colombiano, y por azar del destino son manos femeninas las que impulsan su reconstrucción. Shakira y Nubia Carolina son dos de las damas ilustres de la ciudad que Christine imaginó.
Christine pudo escribir y ser escuchada en un mundo de hombres en parte gracias a su padre, quien le facilitó el acceso a la corte del rey Carlos V y a su biblioteca de 900 libros. Christine fue, en el sentido más noble, hija de su padre, como Nubia Carolina, quien cuenta que el suyo la inspiró a aprender cuatro idiomas (inglés, italiano, francés y portugués), en un país donde ya es un lujo saber un segundo idioma.
Y es que “la ciudad de las damas” también se construye con hombres que no se apartan de esta causa: padres que reconocen en sus hijas un potencial propio, y que les brindan desde la infancia la confianza y el valor necesarios para transformar el mundo.











