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Viernes 25 de septiembre de 2026 - 01:00 AM

Pregunta por Ángela en Bucaramanga

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El ruido de la música era ensordecedor, las luces de neón parpadeaban en la pista de baile, pero para Sofía, el ambiente de celebración se había disipado hacía más de una hora. Lo que comenzó como una conversación casual en la barra con un desconocido se transformó en un asedio incómodo.

Respuestas con pretensión de cortar el momento, retener la mirada en el teléfono durante un tiempo extendido e intentos sutiles de alejarse no fueron suficientes. La insistencia del recién conocido subía de tono y la distancia entre los dos se reducía forzadamente.

Al ver que el sujeto bloqueaba la salida, Sofía caminó hacia la barra con pretexto de pedir otra bebida. Con voz entrecortada y previo a una profunda respiración para mantener la calma, le dijo al mesero: “Hola, qué pena, ¿está Ángela? Necesito hablar con ella”.

No hubo preguntas innecesarias. El mesero entendió el mensaje. Con toda naturalidad, le indicó a Sofía que la acompañara a la zona interna del establecimiento, bajo la excusa de buscar a Ángela. En minutos, el personal del lugar resguardó a Sofía, recogieron sus pertenencias, solicitaron un transporte seguro y la despacharon para su casa. Una sola frase desactivó el riesgo desconocido pero inminente.

Este corto relato describe el funcionamiento de Pregunta por Ángela (Ask for Angela), una estrategia internacional de prevención del acoso y las agresiones sexuales en espacios o derivados de espacios de ocio nocturno. La iniciativa nació en 2016 en Inglaterra. Su nombre rinde un homenaje a una víctima de feminicidio en 2012, convertida en un símbolo de la red comunitaria.

La herramienta opera bajo una premisa sencilla pero potente: permitir que cualquier persona que se sienta en riesgo, acosada o en una situación de vulnerabilidad en un bar o discoteca pueda pedir ayuda de manera discreta mediante la clave, activando un protocolo inmediato de protección por parte del personal del establecimiento.

La efectividad radica en convertir el entorno nocturno en un agente corresponsable de la seguridad ciudadana. Posible —únicamente— bajo un modelo de gobernanza, en el que se articula el poder municipal, el sector privado y la sociedad civil, ayudando juntos a resolver un asunto público.

Por esta razón, la adopción e implementación en nuestra ciudad merece un reconocimiento. Felicitaciones a la concejal Daniela Torres y a la Secretaría del Interior de Bucaramanga por institucionalizar esta iniciativa en la vida nocturna de nuestra ciudad. Traer herramientas probadas internacionalmente, articular a los empresarios y capacitar equipos de trabajo es un paso firme hacia la consolidación de espacios de recreación más seguros, conscientes y, sobre todo, libres de violencias para todas las personas.

Así que, si se siente insegura, tranquila, pregunte sin temor por Ángela.

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