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Sábado 10 de octubre de 2026 - 01:00 AM

Santander, un paraíso que también se descubre con binoculares

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En Santander tenemos tesoros que no necesitan estar encerrados en un museo para atraer las miradas del mundo. Tenemos el privilegio de ser hogar de una extraordinaria diversidad de aves, pero también el desafío de convertir esa riqueza natural en una oportunidad de conservación, turismo y desarrollo económico.

Colombia ocupa el primer lugar mundial en diversidad de aves. En el Global Big Day de mayo de 2025 registró más de 1.560 especies, por encima de Perú y Brasil. No se trata solamente de una cifra para exhibir con orgullo, sino una ventaja competitiva para un país que puede atraer viajeros dispuestos a recorrer grandes distancias para observar especies que difícilmente encontrarán en otros lugares.

¿Y cómo estamos? La CAS ha destacado que Santander alberga alrededor de mil especies y somos uno de los territorios más biodiversos del país. Sin embargo, los escalafones dependen de la metodología y del periodo de observación: en el Global Big Day de mayo de 2026, Santander registró 437 especies y ocupó el puesto 14 entre los departamentos participantes, mejorando frente al puesto 16 del año anterior. Esto no contradice su riqueza natural; demuestra que hay espacio para fortalecer la observación, los registros y la promoción del territorio.

Además, Santander tiene especies que son auténticas joyas de su patrimonio natural. El Inca negro, el Cucarachero de Nicéforo y el Amazilia ventricastaña figuran entre las aves endémicas de Colombia asociadas a este territorio. El Cucarachero del Chicamocha, en particular, representa una oportunidad extraordinaria para conectar la conservación de un ecosistema singular con experiencias de turismo de naturaleza. Para un observador especializado, encontrar una especie que no existe en ningún otro país puede ser razón suficiente para organizar un viaje.

Pero el aviturismo no consiste simplemente en llevar visitantes a buscar pájaros. Requiere guías, senderos, hospedajes, transporte, gastronomía, herramientas digitales, formación en idiomas y protocolos que eviten perturbar los hábitats. Bien organizado, puede distribuir ingresos entre comunidades rurales y pequeños empresarios, estimular la conservación de los bosques y generar alternativas económicas que hagan más valiosa la naturaleza en pie.

Esta apuesta encaja con la Misión 5 de la Visión Santander 2050 (Inserción en cadenas de valor), que propone posicionar al departamento como destino de inversión y turismo reconocido globalmente, mediante una oferta de alto valor basada en conocimiento y sostenibilidad.

El reto es articular a autoridades ambientales, alcaldías, operadores turísticos, universidades, propietarios rurales y comunidades para inventariar las especies, consolidar rutas, mejorar la promoción internacional y medir los resultados económicos y ambientales.

Hoy, en el Día Mundial de las Aves Migratorias, Santander puede levantar la mirada y descubrir que parte de su futuro también tiene alas.

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