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Alberto Enrique Pacheco
Martes 21 de mayo de 2024 - 01:00 AM

El vinagre y sus beneficios

Columna de opinión de Alberto Enrique Pacheco

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Siendo un condimento de uso común en las cocinas de todo el mundo, utilizándose como aderezo y agente conservante desde hace años, ha captado la atención de la comunidad científica por sus potenciales beneficios para la salud, especialmente cuando se consume antes de las comidas.

Uno de los efectos más destacados, si se ingiere de esta manera, es su capacidad para ayudar a regular los niveles de glucosa en sangre; el ácido acético presente en el vinagre ha demostrado mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de glucosa en sangre de las comidas ricas en carbohidratos. De hecho, los estudios científicos han demostrado que el consumo previo disminuye la respuesta glucémica en un 30% y en un 20% el pico de insulina, lo que significa que la elevación de la glucosa en sangre después de comer se reduce, lo que es especialmente beneficioso para las personas con diabetes tipo 2 o resistencia a la insulina.

Otro aspecto clave, tratándose de sus beneficios, radica en su potencialidad para mejorar el metabolismo, dado que el ácido acético aumenta la expresión de genes que están involucrados en la oxidación de las grasas y la disminución de la producción de las mismas en el hígado, lo que puede conducir a una mayor quema de grasas y a una reducción de la acumulación de estas en el cuerpo, lo que favorable en el control del peso y la salud metabólica en general.

Paralelo a ello, aumenta la sensación de saciedad, coadyuvando a reducir la ingesta de alimentos; incluso varios estudios han demostrado que el ácido acético puede retrasar el vaciamiento gástrico, lo que conlleva a que los alimentos en el estómago permanezcan durante más tiempo, siendo útil para el control del peso y la prevención del exceso de alimentación.

Además de los anteriores efectos sobre la glucosa en sangre y el metabolismo, afecta la digestión y la absorción de nutrientes; los estudios han revelado que su uso inhibe la actividad de ciertas enzimas digestivas, como la amilasa, que descomponen los carbohidratos en azúcares simples, lo que ralentiza la digestión de los carbohidratos y reduce la velocidad a la que se liberan los azúcares en el torrente sanguíneo, ayudando a mantener niveles de glucosa en sangre más estables.

En conclusión, atendiendo que en el mercado se consiguen todo tipo de vinagres: de vino blanco, vino tinto, arroz y manzana, siendo todos ellos seguros para su utilización, es recomendable que para el inicio de su uso éste sea diluido en agua, evitando así posibles irritaciones en el tracto gastrointestinal debido a su naturaleza ácida.

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