Al barrio Terrazas las autoridades y funcionarios correspondientes del municipio deben hacer revisiones frecuentes para determinar si se cumplen estrictamente las normas de lo determinado en este aspecto en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

Recuerdo cuando el barrio Terrazas que limita con el barrio La Floresta, se distinguían por su estética urbana, su tranquilidad y calidad de vida para sus residentes. Podríamos decir que eran dos ecobarrios por el hermoso verdor de los bosques en sus entornos, sin contaminación sonora, atmosférica o visual. Se transitaba por sus vías y andenes con total tranquilidad y seguridad. Hoy con el paso del tiempo todo ha cambiado.
La carrera 45 es bastante transitada y refleja el aumento desbordado de carros y motos en el Área Metropolitana.
Pasar por la conexión de esta ruta con la carretera antigua a Floridablanca es de gran riesgo por falta de señalización y de semáforos.
Los carros y motos, por falta de control y vigilancia oportuna de las autoridades de tránsito, parquean en donde sus conductores les provocan para inseguridad y malestar del vecindario. Urgente que en este aspecto actúen las autoridades respectivas con la frecuencia que sea necesaria, no de forma esporádica como normalmente ocurre en gran parte de la ciudad debido al muy limitado número de agentes de tránsito para la dura labor cotidiana que deben realizar y que se refleja en el caos y desorden vial y vehicular, con trancones peligrosos por muchas partes especialmente en las horas pico.
También son numerosas las tiendas y locales comerciales, establecidas bajo el concepto de demanda y oferta de bienes y servicios. Al barrio Terrazas las autoridades y funcionarios correspondientes del municipio deben hacer revisiones frecuentes para determinar si se cumplen estrictamente las normas de lo determinado en este aspecto en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Este barrio, con la actuación y presión efectiva de los ediles y edilesas de la comuna 12 y de los líderes cívicos con su voluntariado social, podría ser un modelo de tranquilidad y orden, de aseo permanente en calles y andenes y con las autoridades respectivas controlando y haciendo cumplir estrictamente las leyes y normas contra la contaminación atmosférica, la auditiva y la visual. Y para el barrio El Jardín y muchos más, lo mismo.
Por la parte occidental el barrio limita con el hermoso parque La Flora, un valioso bosque urbano con diferentes especies de fauna y flora, y con senderos que son transitados por numerosas personas para respirar aire puro y que como se dice, para “ estar en armonía con la naturaleza ”. Le falta manteniendo en sectores de su malla de encerramiento, más vigilancia y control y desde luego un reglamento de normas estrictas para quienes lo visitan. Y en espera de que un gremio o empresa lo apadrine para consolidarlo más como un singular espacio verde de Bucaramanga.










