El nuevo presidente de la República, Abelardo de la Espriella, que gobernará a Colombia a partir del 7 de agosto próximo, en su intensa campaña política fue reiterativo al afirmar que durante su gobierno poco saldrá del país y que, con su equipo de gobierno, ejercerá su gestión gubernamental desde los departamentos y regiones del país. Y esa promesa ya la está cumpliendo visitando a Cúcuta, Bucaramanga y Medellín, capitales de los tres departamentos que fueron fundamentales para su triunfo electoral.
Su visita a Santander el pasado martes, con varios de los integrantes de su próximo equipo de gobierno, fue muy significativa por los temas tratados en la reunión realizada en la Alcaldía de Bucaramanga, con el gobernador del departamento y los alcaldes de los municipios, quienes tuvieron la oportunidad de plantearle propuestas de planes y proyectos prioritarios en diferentes temas, para cuya ejecución es fundamental el apoyo y la participación del Gobierno nacional y sus ministerios, especialmente en lo relacionado con los recursos financieros para su ejecución. Para nombrar solo algunos, está el mejoramiento de los acueductos en numerosos municipios, el arreglo de sus vías de acceso, algo muy importante para la promoción del turismo en sus diferentes modalidades, y, en lo digital, la instalación de la infraestructura técnica necesaria para el internet, que es fundamental como medio informativo y para el sistema educativo.
En materia de seguridad, vale la pena destacar que el nuevo presidente ha anunciado que Bogotá, Cali, Medellín y Bucaramanga serán las ciudades donde se iniciará la puesta en marcha de un programa especial contra la delincuencia en sus diferentes modalidades. Bueno que se realice pronto, con resultados efectivos.
Desde mi punto de vista, en lo local hay varios proyectos que necesitan del apoyo del Gobierno nacional. Para los municipios del Área Metropolitana de Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta y Girón, es fundamental el proyecto para la ejecución de un sistema de transporte público masivo, un Metrolínea moderno, seguro, atractivo y ambientalmente sostenible, con estaciones modernas y bien vigiladas contra el vandalismo. Se necesitan recursos financieros nacionales para su realización lo más pronto posible. De lo contrario, seguirá el incremento acelerado de carros y motos en las vías, conduciendo al caos y al colapso vial más intenso, afectando aún más la calidad de vida urbana con más ruido, más contaminación atmosférica y, desde luego, afectando más la imagen de la ciudad.
La urgente conservación, vigilancia y protección del páramo de Santurbán, la fundamental fábrica de agua para más de dos millones de personas, está por encima de todo. Que se aplique “el principio de precaución”, como lo manda la Ley 99 de 1993. Súmese a las prioridades regionales el arreglo y la reparación permanente de la carretera de Bucaramanga a Barbosa, vía fundamental para la sostenibilidad económica y social del departamento.











