Publicado por: Jaime Forero Gómez
Se denominan crucíferos una serie de vegetales clasificados en el género Brassica, integrado por el brócoli, la col, coliflor, repollo y la denominada col de Bruselas. El brócoli es llamado “la joya de la corona de la nutrición”.
Los vegetales proporcionan una amplia variedad de beneficios para la salud, pero los crucíferos son excelentes preventivos en diversas variedades de cáncer, enfermedades autoinmunes como la artritis, padecimientos cardiovasculares e hipertensión, diversos trastornos renales, el asma y la diabetes.
La sustancia “milagro” principal del brócoli se llama sulforafano, compuesto derivado del azufre con potente acción anticancerígena, antiinflamatoria, antioxidante, gran estimulante del sistema inmunológico y protectora de los vasos sanguíneos. Además contiene glucorafanina, diindolilmetano, flavonoides y ácidos fenólicos con gran poder antiinfeccioso y antioxidante.
Vaporizado el brócoli por algunos minutos, aumenta la concentración de este compuesto. Si al comerlo lo acompañamos de alimentos ricos en mirosinasa como las semillas de mostaza, rábanos, wasabi, rúgula o ensalada de col, se maximiza el efecto benéfico del sulforafano. Esta mezcla es bueno hacerla cuando el brócoli ha estado congelado.
Consumir tres veces por semana un crucífero disminuye el riesgo de aparición de cáncer de próstata y cuerpo del útero en más de un 60%. Si además lo asociamos con tomate orgánico, aguacate y cebolla el porcentaje de prevención puede ser mayor.
Comer alimentos crucíferos regularmente, previene la aparición del Alzheimer y Parkinson; además, son excelentes antidepresivos.
El tipo y la cantidad de fibra dietaria que contiene es un gran estimulante en la producción del butirato por las bacterias probióticas del colon facilitando el recambio de las células epiteliales del intestino y mejoría del DNA por lo cual controla todo tipo de trastornos epigenéticos, mejorando las enfermedades colónicas.
Estudios recientes han demostrado la eficacia del brócoli en mejorar el hígado graso no alcohólico que está enfermando a niños y adultos. Recordemos la asociación de hígado graso con comida chatarra, carbohidratos simples y azúcares químicos como la fructosa del jarabe de maíz. El brócoli reduce los niveles de triglicéridos en el hígado disminuyendo el hígado graso y la aparición de cáncer de hígado.











