La ciencia es fundamental para la seguridad alimentaria. Nos ayuda a comprender qué hace que los alimentos sean inseguros y nos orienta sobre cómo prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos.

En la columna de la semana pasada -y otras anteriores- he citado fuentes acreditadas que reiteran la importancia de controlar la calidad de los alimentos por los dramáticos efectos asociados al consumo de alimentos inseguros. El 7 de junio de cada año se celebra el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos (DMIA), instaurado por las Naciones Unidas en el 2018. Promovido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Este año la OMS señaló: 1) Todos necesitamos alimentos seguros. Pero, los alimentos pueden contaminarse con una variedad de peligros: bacterias, productos químicos, hongos o parásitos, que pueden causar al menos 200 enfermedades diferentes, desde diarrea hasta cánceres. 2) En promedio 1.600.000 de personas se enferman cada día debido a alimentos inseguros. 3) 110 mil millones de dolares es la carga económica anual de Enfermedades Trasmitidas por Alimentos (ETA) en países de ingresos bajos y medianos.
Las noticias confirman lo planteado. Por ejemplo, en Francia se informó: “Una muerte y 28 casos de intoxicación alimentaria en Saint-Quentin. La ciudad se ha visto afectada por una serie de contaminaciones con E.coli, presente en la carne o en las superficies de ciertas carnicerías. Una niña de 12 años falleció tras desarrollar síndrome hemolítico urémico relacionado con esta intoxicación” (Franceinfo, junio 29/2025).

En Colombia, el Ministerio de Salud informó: “Ante la notificación por parte del hospital San Vicente (Arauca) de la situación de 325 estudiantes que presentaban signos y síntomas característicos de un brote de ETA (vómito, diarrea, cefalea, malestar, principalmente), se activó el Equipo de Respuesta Inmediata (junio 29/2025)”. El Instituto Nacional de Salud (INS) informó: “En 2024, el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública reportó 661 brotes de ETA, con una tasa de ataque del 22,6 %, mostrando una disminución del 9,5 % a nivel nacional. Los departamentos y ciudades con mayor notificación de brotes en 2024 fueron Antioquia (101 brotes, 15,3 %), Cesar (54 brotes, 8,2 %), Cali (46 brotes, 7,0 %), Bogotá D.C. (36 brotes, 5,4 %) y Cartagena (36 brotes, 5,4 %)”.
La OMS señala: “La ciencia es fundamental para la seguridad alimentaria. Nos ayuda a comprender qué hace que los alimentos sean inseguros y nos orienta sobre cómo prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos. El tema del DMIA en el 2025, llama la atención sobre el uso del conocimiento científico como clave para reducir enfermedades, disminuir costos y salvar vidas”. Por lo mismo, no se entienden las irracionales decisiones tomadas por el presidente Trump en Estados Unidos que -según destacados científicos- buscan “destruir la ciencia y los científicos y reemplazarlos con algo que refleje su ideología” (El País, junio 22/2025)
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