
Publicado por: Juan Pablo Remolina
Para disminuir el desempleo juvenil se requiere atacar los tres tipos de desempleo que lo componen: friccional, estructural y cíclico. El desempleo friccional surge por la rotación normal en el mercado laboral e incluye personas que están buscando empleo o que van a insertarse luego de realizar estudios. En este caso, sería un desempleo de corto plazo, mientras se encuentran la oferta y la demanda.
De ahí que las más de 10 agencias de empleo públicas y privadas que hay en Santander juegan un papel fundamental en brindar mentoría y acompañamiento a los jóvenes para cargar las hojas de vida en la plataforma web del Servicio Público de Empleo (SPE). Esto implica ser más visibles y poner a disposición computadores con internet en lugares de fácil acceso. No hay estrategias que valgan, si no se parte de la experiencia del joven desempleado.
Asimismo, se requiere que las empresas amplíen y difundan las vacantes en la plataforma web como lo obliga la norma. No obstante, existen dos plataformas públicas, la del SENA y la del SPE, lo que genera duplicidades. Por consiguiente, es necesario unificar estos sistemas. Con información completa y de calidad, las agencias podrán hacer mejor su tarea de unir el talento humano con las empresas. Igualmente, se requieren estadísticas públicas que permitan medir su desempeño.
Pero las agencias tienen un alcance limitado ante el denominado desempleo estructural que es prolongado en el tiempo y surge de desajustes estructurales en el mercado laboral. Las causas corresponden a la falta de habilidades pertinentes para el trabajo, la existencia de una regulación rígida o cambios tecnológicos. En Santander, según Procolombia y la ANDI, este tipo de desempleo se evidencia, por ejemplo, ante la pérdida de más de 3.000 vacantes en los últimos 3 años dado que no se cuenta con el suficiente talento bilingüe. Varias empresas han preferido instalarse en otras ciudades como Tunja, Barranquilla y Cali. Por consiguiente, se necesita fortalecer la pertinencia de la educación.
Por último, está el desempleo cíclico que responde a las fluctuaciones de la economía. Actualmente, presenta un aumento producto de la pandemia. De ahí la necesidad de invertir el billón de pesos que se tienen disponibles de regalías en Santander en proyectos inaplazables, y racionalizar trámites para facilitar la inversión privada. Desde el ámbito territorial también se deben llevar a cabo acciones para combatir el desempleo juvenil.










