El 3 de enero nace una “telebobela” con la extracción de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Desde las 4:30 de la mañana, los medios de Colombia y del mundo están narrando, hora a hora, los acontecimientos que se suceden. Hoy seguimos paso a paso los sucesos.
Trump ya contó su parte en la conferencia que dio y puso en movimiento a los peones en la segunda jugada, los que tenían que ver con el traslado a Nueva York de Maduro y Cilia, quienes ya están en cuartos VIP esperando ser juzgados por los estropicios realizados.
En Venezuela quedó el “poder” en manos de la vicepresidenta del régimen dictatorial que “permanece”, por voluntad de Trump, al parecer como la segunda escena de esta “telebobela” que se ha puesto en marcha: a Delcy Rodríguez, lo cual pudo ser acordado para que los familiares y esbirros del régimen que se derrumba puedan asilarse en el mundo. Su misión es permitir que las empresas poderosas en los Estados Unidos retomen la explotación petrolera que Chávez les había embargado. Esto, a no dudarlo, es el fondo principal del libreto de esta película que se está viviendo en nuestro vecino y hermano país.
Si funciona, aquí viene la parte buena para los venezolanos y colombianos, así como para muchos otros países del mundo, que empezarán a ver cómo los ciudadanos venezolanos empiezan a migrar a su país, porque la venta de su petróleo empieza a mejorar el producto interno. Trabajo y consumo prenderán la máquina del desarrollo; los colombianos volveremos a ser exportadores de energía para el gobierno en tránsito, comida, vestido y demás productos de nuestras agroindustrias.
Seguramente la tercera etapa es restaurar la democracia, instalar a Edmundo González y el regreso de María Corina Machado a Venezuela, en ingreso triunfante a Caracas, ya no más clandestinidad y, como dicen los abuelos, este cuento se ha acabado.
Si esto se cumple, el presidente Trump escribirá en su libro de honor el haber sido el cumplidor moderno de la Doctrina Monroe que el presidente James Monroe, el 2 de diciembre de 1823, en su mensaje anual al Congreso americano, hizo pública: la doctrina que lleva su nombre y que se transformaría en la base de la política exterior estadounidense hasta la actualidad: “América para los americanos”. Esta política se opuso al colonialismo europeo en América y cualquier intervención se consideraría potencialmente hostil contra los Estados Unidos. El presidente Trump echó mano de esta doctrina en su alocución y yo interpreto que esto obedece a la presencia en Venezuela de asesores y militares cubanos, rusos y de otros países socialistas.
El tercer capítulo es el regreso de Edmundo González y María Corina Machado a Caracas, a restaurar la democracia.












