Publicidad

Luis Fernando Rueda
Domingo 06 de julio de 2025 - 01:00 AM

La ‘rebeldía’ de Mario Santander

Ni un asomo quedó de su nombre de guerra. La historia de alias Mario Santander, el poderoso hombre que llegó a manejar la inteligencia de este país, con estrechos vínculos en estas altivas breñas, está a merced de una circular roja de Interpol.

Compartir

Compartir

Carlos Ramón González Merchán es, desde el jueves pasado, el exfuncionario de más alto rango en la administración de Gustavo Petro con una orden de captura en su contra, al ser acusado en la Fiscalía General de la Nación como uno de los determinadores, presuntamente, de los millonarios sobornos pagados a Iván Name y Andrés Calle, expresidentes de Senado y Cámara de Representantes, respectivamente, en el escándalo de la Unidad Nacional de Gestión de

Riesgos (UNGRD), por la malversación de 46.800 millones de pesos destinados a la compra de 40 carrotanques para surtir de agua potable en zonas desérticas de La Guajira, a donde no llevaron ni una sola gota.

El sinuoso González, exintegrante del grupo guerrillero del M-19, dejó de lado sus convicciones revolucionarias, luego de su desmovilización, para convertirse en un hábil empresario de la salud y las energías renovables, al tiempo que repartía avales en esta, su tierra, a quienes, amparados en su movimiento político que fue mutando de nombre hasta convertirse en el partido Alianza Verde, pretendieron hacerse un camino en la brega electoral. Muchos corrieron de inmediato a borrar de sus redes sociales cualquier rastro que los vincule con el hoy prófugo de la justicia.

Dueño de su silencio, alejado de los reflectores, mantuvo por décadas un bajo perfil inversamente proporcional a la riqueza que fue amasando, junto con su familia, alrededor de sus negocios personales: del rebelde que le cuidó la espalda al comandante del ‘eme’ Jaime Bateman, pasó a ser un exitoso millonario con una fortuna cercana a los 10 mil millones de pesos.

El 29 de julio de 2022 fue objeto de un homenaje en el Concejo de Bucaramanga, al recibir la Orden Andrés Páez de Sotomayor, destinada a honrar a personas que se han destacado por el “engrandecimiento, progreso y desarrollo regional, nacional e internacional”. González, por esos días, había sido determinante en la reciente campaña del primer candidato de la izquierda colombiana, su viejo compañero de filas, que estaba a ocho días de posesionarse como presidente de la República.

En 2004 fue condenado por falsificación de documentos relacionados con su campaña al Concejo de Bucaramanga, en 1997, lo que no impidió que, después, creara junto con su esposa Luz Dana Leal, una empresa financiera que serviría de banco prestamista de su propio partido a la vez que suscribía suculentos contratos con entidades públicas en fundaciones en las cuales aparecen él, familiares y militantes de Alianza Verde.

Ni un asomo quedó de su nombre de guerra. La historia de alias Mario Santander, el poderoso hombre que llegó a manejar la inteligencia de este país, con estrechos vínculos en estas altivas breñas, está a merced de una circular roja de Interpol.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día