
Publicado por: Miguel Angel Pedraza
En el caso de la cuestionada celebración de contratos por la remodelación del estadio ‘Alfonso López’, tampoco hubo cárcel para los implicados, entre ellos la exsecretaria de Infraestructura departamental Claudia Toledo y su esposo, un personaje gris de nombre Lenín Pulido.
Y esa determinación, que generó reacciones negativas en algunos sectores, incluida la Fiscalía, no deja de ser otra cosa diferente sino la expresión de una decisión judicial que consideró innecesario el internamiento carcelario de los imputados, bastando para su aseguramiento la imposición de medidas no privativas de la libertad. Medidas legales que son el producto de una tendencia procesal para racionalizar el uso indiscriminado de la detención preventiva.
A pesar del impacto y la grave connotación de ciertos casos penales, la sociedad debe entender que no todos los conflictos se resuelven con cárcel y que no todos los imputados constituyen un peligro para la seguridad de la comunidad. El aseguramiento de los procesados puede producirse con medidas menos invasivas de sus derechos fundamentales y para eso están en la legislación las medidas no privativas de la libertad.
Esto no quiere decir que los hechos de corrupción imputados por la Fiscalía con ocasión de las obras del estadio vayan a quedar en la impunidad, faltaba más. Ni tampoco que la cabeza de todo este entramado, el exgobernador Richard Aguilar, esté libre de todo pecado. Lo que sucede es que los implicados pueden enfrentar por ahora su proceso en libertad, arropados además por el principio de la presunción de inocencia. Y eso no está mal, si se trata de respetar las garantías procesales en un Estado democrático.
Sin embargo, flota en el ambiente esa fea sensación de que no todos los casos se están midiendo con el mismo rasero, pues es innegable que muchos funcionarios por acusaciones de corrupción menos graves, mucho menos graves, hoy están en la cárcel, algunos, y otros en domiciliaria. ¿Como injusto, no? ¡El proceso apenas comienza, las coimas están ahí y la sociedad reclama justicia!









