El informe de la procuradora Eddy Alexandra Villamizar señala que no existe certeza en los plazos, y aunque Invías ha presentado cronogramas, no hay indicios de una ejecución real ni efectiva que apunte a la culminación de esta obra vital, pues la vía Curos-Málaga no es solo una conexión entre municipios.
Publicado por: Redaccion Editorial
La vía Curos-Málaga sigue siendo un claro ejemplo de la indiferencia y el incumplimiento por parte del Instituto Nacional de Vías (Invías), y la reciente intervención del Ministerio Público no hace más que confirmarlo. En efecto, un nuevo pronunciamiento de la Procuraduría ha solicitado sanciones contra Invías por su actitud “renuente” al cumplimiento de las sentencias que exigen la pavimentación de los 124 kilómetros de este corredor vial, vital para la provincia de García Rovira, en Santander.
Pero, no es la primera vez que se emite una advertencia de este tipo, pues en 2017 la justicia había ordenado a Invías establecer un cronograma claro y efectivo para culminar la pavimentación de esta carretera, y en 2019, una segunda instancia ratificó esa decisión. Sin embargo, cinco años y tres gobiernos después, no hay claridad sobre cuándo se completarán las obras, mientras las comunidades afectadas sólo ven cronogramas incumplidos, promesas vacías y el deterioro constante en la infraestructura vial que diariamente pone en peligro sus vidas.
El informe de la procuradora Eddy Alexandra Villamizar señala que no existe certeza en los plazos, y aunque Invías ha presentado cronogramas, no hay indicios de una ejecución real ni efectiva que apunte a la culminación de esta obra vital, pues la vía Curos-Málaga no es solo una conexión entre municipios, sino una arteria principal que comunica a 13 localidades de la provincia de García Rovira, zonas donde la movilidad es fundamental para el desarrollo económico y social. Sin una vía adecuada, el transporte de mercancías, el acceso a servicios de salud y la posibilidad de dinamizar el turismo y otras actividades productivas se ven gravemente limitadas.
A pesar de que desde 2021 se ejecuta un contrato de pavimentación parcial que, hasta el momento, ha avanzado sólo un 32%, la realidad es que esta obra está lejos de satisfacer las necesidades urgentes de la comunidad. Además, con la intervención proyectada hasta 2029, los habitantes de la región temen que los plazos sigan alargándose indefinidamente, sin soluciones concretas a corto plazo.
Las mesas técnicas propuestas por la Procuraduría, que incluirían a los alcaldes de San Andrés, Guaca y Santa Bárbara, son un paso necesario, pero no suficiente, entre otras cosas porque lo que se necesita es un compromiso claro de Invías para adelantar los recursos asignados hasta 2029 y acelerar la ejecución de las obras. La solicitud, que ya fue elevada a MinHacienda y al DNP para adelantar las vigencias futuras, debe ser priorizada por el gobierno.
Los reiterados llamados de atención, tanto desde el ámbito judicial como desde la comunidad rovirense, deben ser atendidos, pues Invías tiene la obligación de cumplir con su responsabilidad, no solo por mandato judicial, sino por respeto a una población que ha sido ignorada e irrespetada durante años. El gobierno y sus instituciones deben garantizar que la pavimentación de la vía Curos-Málaga se convierta en una realidad antes de que la situación se deteriore aún más. La vida y el desarrollo de una región dependen de ello.










