La hoja de ruta para la frontera prioriza el empleo formal y el cumplimiento de pactos territoriales en las zonas históricamente afectadas por la crisis.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La Plaza de Banderas en Cúcuta no fue solo el escenario de un acto político este 7 de mayo; se convirtió en el punto de partida de la hoja de ruta que Iván Cepeda Castro, candidato por el Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, propone para Norte de Santander. Con el termómetro de la frontera marcando el pulso, Cepeda centró su discurso en dos pilares: la reactivación económica y el futuro social del Catatumbo.
Sin rodeos, el candidato lanzó un mensaje contundente al ELN, condicionando cualquier avance en los diálogos a la liberación inmediata de los funcionarios de la Fiscalía y la Policía Nacional. “Si la paz se quiere, hagámoslo con hechos”, sentenció, dejando claro que la voluntad política debe traducirse en gestos humanitarios urgentes.
Créditos para microempresas y el renacer comercial
Uno de los puntos más críticos de su intervención fue el análisis de la crisis fronteriza. Cepeda señaló que el cierre de los pasos legales en años anteriores fue el detonante del desempleo y la quiebra de los negocios locales. Su propuesta busca girar el timón para convertir a esta zona en un polo de industria formal que aproveche la reapertura comercial con Venezuela.
Para materializar esta visión, el candidato anunció un ambicioso plan de financiamiento: la entrega de créditos de hasta $50 millones de pesos a 200.000 microempresas familiares. Esta iniciativa pondrá el foco en sectores que son el ADN productivo de la región, como el calzado, el cuero y las confecciones, permitiendo que la economía popular recupere el terreno perdido.

El compromiso con el Catatumbo y la educación
Más allá de las cifras económicas, la agenda de Cepeda tocó la fibra social de los territorios más golpeados por el conflicto. El compromiso es firme: dar cumplimiento integral al “Pacto Catatumbo”. El candidato subrayó que la Universidad del Catatumbo, recientemente entregada, no puede ser solo una infraestructura, sino el motor real de oportunidades para los jóvenes que hoy buscan alternativas a la violencia.
Finalmente, bajo una visión de relación estratégica con Venezuela, el plan de gobierno del Pacto Histórico apuesta por la sustitución de economías ilícitas mediante una inversión social agresiva. Se trata de una apuesta por devolverle la estabilidad a una región que, en palabras del candidato, ha esperado demasiado por una transformación de fondo.














