Política
Lunes 22 de junio de 2026 - 06:11 PM

Abelardo De La Espriella tendrá que componer mayorías en el Congreso

Abelardo De La Espriella tendría las mayorías en el Congreso de la República que se convertirá en la prueba de fuego para los próximos cuatro años.

AME3276. BARRANQUILLA (COLOMBIA), 21/06/2026.- El ultraderechista Abelardo de la Espriella ganador de la segunda vuelta presidencial de este domingo en Colombia pronuncia un discurso, luego de los resultados preliminares que le dan el triunfo por delante del izquierdista Iván Cepeda, en Barranquilla (Colombia). EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda
AME3276. BARRANQUILLA (COLOMBIA), 21/06/2026.- El ultraderechista Abelardo de la Espriella ganador de la segunda vuelta presidencial de este domingo en Colombia pronuncia un discurso, luego de los resultados preliminares que le dan el triunfo por delante del izquierdista Iván Cepeda, en Barranquilla (Colombia). EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda

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Un Congreso fragmentado, donde las mayorías no se ven sólidas todavía, tendrá que enfrentar el presidente Abelardo De La Espriella a partir del 7 de agosto.

El Legislativo se convierte en el pulso más importante para el electo mandatario y su vicepresidente José Manuel Restrepo, quienes no llegarán con una aplanadora como sí lo hizo hace cuatro años el saliente presidente Gustavo Petro Urrego.

No es para menos. En el corto tiempo, De La Espriella y su muy posible ministro del Interior, Mauricio Gómez Amín, deberán componer fuerzas tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes para tener una sólida bancada que les permita avanzar con los trámites inmediatos de temas como el Presupuesto General de la Nación del próximo año y el Plan de Desarrollo, que se convertirá en la hoja de ruta para su periodo en Palacio de Gobierno.

Tal vez logre consolidar esa bancada legislativa, pero no la tendrá tan fácil el nuevo presidente de Colombia. Hay resistencia en varios sectores que desde antes de las elecciones estaban ácidos a tener un Gobierno de derecha como el que representa Abelardo De La Espriella.

Si en este mes largo, antes del 7 de agosto, el electo presidente no compone una aplanadora en el Senado y en la Cámara de Representantes, su gobernabilidad podría pasarle factura, teniendo en cuenta que es el Legislativo el que aprueba gran parte de las iniciativas que presente durante los próximos cuatro años. De hecho, la bancada del primer año marcará el rumbo de su Gobierno, toda vez que, a medida que pasa el tiempo, se fragmenta o se rompe esa coalición.

Congreso dividido

El Pacto Histórico logró convertirse en la fuerza mayoritaria en el Congreso de la República. De inmediato, se entiende que será la primera fuerza opositora al Gobierno de Abelardo De La Espriella, aunque no representa la mayoría del poder legislativo.

En el Congreso, el petrismo alcanzó 62 curules entre Cámara de Representantes y Senado, lo que lo convirtió en la fuerza más amplia en el Legislativo, sumando las dos corporaciones. Pero cabe mencionar que, cuando De La Espriella quiera tramitar sus proyectos, las cuentas se reducen a cada una de las plenarias. La Alianza Verde tiene 11 senadores que muy probablemente se vayan a la oposición, toda vez que apoyaron a Iván Cepeda en las dos vueltas presidenciales.

La aplanadora legislativa se logra si consigue de su parte los partidos tradicionales, que históricamente se alinean con el Gobierno de turno, como pasó al principio de la era de Gustavo Petro Urrego. El Liberal, el Conservador, la ‘U’, el Centro Democrático y el mínimo de Salvación Nacional lo acompañaron en la jornada electoral. Es con ellos que podría sumar fuerzas para tener mayorías, toda vez que ya no estarán las 10 curules del partido Comunes, de las extintas Farc, que le permitieron al saliente Gobierno del Pacto Histórico tener mayor gobernabilidad.

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De los liberales garantizaría en el Senado 17 curules, del Centro Democrático también, de los conservadores otras 10, de la ‘U’ 9, de Cambio Radical 7 y nueve más de Ahora Colombia y Salvación Nacional, permitiéndole una maniobra que también se repetiría en proporciones similares en la Cámara de Representantes.

“Los partidos políticos siempre buscan quedarse con algún ministerio o entidad a cambio de declararse de Gobierno. Eso lo hemos visto cada cuatro años y por eso los presidentes siempre inician con unas mayorías casi sólidas que con el tiempo se desintegran por varios factores”, afirmó Patricia Muñoz, profesora universitaria de Ciencias Políticas y conocedora de los procesos electorales en el país desde hace varios años.

Eso se traduce en votos en el Congreso si se arman mayorías. Y los partidos políticos tienen claro que necesitan tener cercanías con el Gobierno para poder ingresar al mismo en el tiempo.

Por eso los tradicionales, que en primera vuelta fueron rechazados por Abelardo De La Espriella y que se sumaron a Paloma Valencia, la senadora uribista que se “quemó”, anunciaron tan pronto su voto a favor de Abelardo De La Espriella en la segunda vuelta, como una estrategia de poner sus maquinarias a favor de la campaña presidencial.

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