Santander
Lunes 12 de octubre de 2026 - 02:39 PM

Advierten riesgos para las fuentes de agua que abastecen a Barichara, Curití, Villanueva y Cabrera

Veedores ambientales denunciaron fenómenos como captaciones de agua, pérdida de vegetación y posibles focos de contaminación en Aratoca sobre la quebrada La Laja, lo que repercute en la calidad del agua que llega a municipios como Barichara y Villanueva.

Veedores y residentes de la zona mostraron personalmente a funcionarios de la CAS uno de los puntos de contaminación de la quebrada La Laja.
Veedores y residentes de la zona mostraron personalmente a funcionarios de la CAS uno de los puntos de contaminación de la quebrada La Laja.

Compartir

Publicado por: Jorge Rios

En las montañas de Aratoca nace el agua que, a través de la quebrada La Laja, alimenta fuentes de abastecimiento de las que dependen comunidades de Curití, Jordán, Villanueva, Cabrera y Barichara. Allí, donde comienza su recorrido, veedores ambientales advirtieron que hay señales de deterioro que ponen sobre la mesa una preocupación que va más allá de un solo municipio: ¿qué está pasando con esta fuente hídrica tan importante?

La pregunta fue uno de los ejes de un recorrido de más de cuatro horas por tres puntos de la zona rural de Aratoca, en el que participaron veedores ambientales, funcionarios de la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS), representantes de la Alcaldía de Aratoca y delegados de la Defensoría del Pueblo.

Quote start

La quebrada La Laja ya no tiene más disponibilidad para concesiones de agua, informó la CAS.

Quote end

Durante la visita se revisaron sectores señalados por posibles afectaciones a la cuenca, entre ellas, vertimientos relacionados con el beneficio del café, captaciones de agua mediante mangueras y actividades agropecuarias y de construcción cercanas a nacimientos y corrientes.

Para Néstor Álvarez Mantilla, gerente del acueducto comunitario Acuascoop, responsable de la administración de las represas La Laja y El Común, la inspección era necesaria para identificar los puntos críticos de contaminación de una cuenca fundamental para el abastecimiento urbano de Barichara, Villanueva y Cabrera.

En el sector de Altos de San Sebastián los la delegación de inspección se encontró con un gran nacimiento de agua que tiene unos galpones cerca.
En el sector de Altos de San Sebastián los la delegación de inspección se encontró con un gran nacimiento de agua que tiene unos galpones cerca.

Álvarez señaló que desde hace tiempo se vienen solicitando acciones de protección ante la CAS por situaciones relacionadas con el lavado del café, los galpones avícolas y las marraneras. También expresó preocupación por intervenciones en terrenos cercanos a los humedales donde nacen algunas corrientes. Según explicó, la quebrada La Laja se encuentra entre los límites de Aratoca y Curití y recibe aportes de afluentes como las quebradas La Perica, La Guacamaya e Irapire.

Precisamente, en el último punto de la visita realizada por los funcionarios de la CAS se pudo constatar el vertimiento directo de los lixiviados de una finca cafetera sobre la quebrada, con el compromiso del propietario de tener listo esta semana todo el mecanismo necesario para eliminar el foco de contaminación.

Publicidad

A estas alertas se sumó la inquietud por un gran proyecto de infraestructura turística que, de acuerdo con Álvarez, cuenta con una estación de servicio, un hotel con piscina y una plataforma comercial. El complejo estaría ubicado a unos 800 metros de la cuenca, según el gerente, quien advirtió sobre la necesidad de verificar el manejo de las aguas residuales para evitar que posibles vertimientos lleguen a la quebrada. La eventual afectación deberá establecerse mediante las revisiones técnicas correspondientes.

El Acueducto de Barichara es uno de los que se ve afectado por la contaminación de la quebrada La Laja.
El Acueducto de Barichara es uno de los que se ve afectado por la contaminación de la quebrada La Laja.

Estos nacimientos son un santuario de agua y deben ser protegidos

Daniel Forero, veedor del agua en Barichara, describió uno de los nacimientos encontrados en el sector rural de Altos de San Sebastián como un “santuario”, por su importancia para la conservación y el abastecimiento. Sin embargo, advirtió sobre humedales que estarían perdiendo agua, mangueras instaladas para captar el recurso y la disminución de la vegetación en algunos sectores.

“Es la primera vez que vengo. Primero, estoy impresionado gratamente porque esto es un santuario, esto es una belleza de sitio porque aquí está la vida, aquí está el agua, pero también tengo sentimientos encontrados con la preocupación que veo que se están secando los humedales y hay mangueras por todos lados y parece que aquí no hubiese ley (…). Esto tiene que [hacer] el Gobierno Nacional: intervenir para comprar estos terrenos y asegurar el agua porque es que esto es la vida para tres municipios (…). Una parte de la contaminación de la que sufre el agua de Barichara puede venir del mal uso que se le ha dado o la falta de cuidado en la quebrada La Laja, que es su fuente de abastecimiento”, agregó Forero.

La visita, coordinada desde la mesa de trabajo que lidera la Defensoría del Pueblo con la comunidad de Barichara, se realizó cuando el municipio atraviesa nuevamente serios problemas de calidad del agua, debido a que el acueducto urbano no tiene la capacidad de potabilizar el agua que llega desde la represa El Común, es decir, desde La Laja.

Alfonso Macías Aparicio, veedor ambiental de Curití, sostuvo que las alertas no son nuevas y pidió fortalecer los controles, delimitar los nacimientos y aplicar sanciones cuando se comprueben afectaciones ambientales.

“Yo le pido a la CAS es que se pongan las manos en el corazón y empecemos a trabajar, empecemos a organizar esto, que nos ayuden y haya sanciones a aquellos que le han hecho tanto daño a esta cuenca hídrica”, afirmó el líder campesino.

Publicidad

Profesionales de la CAS comprobaron la contaminación de la quebrada La Laja y su bajo nivel por cuenta del Fenómeno de El Niño.
Profesionales de la CAS comprobaron la contaminación de la quebrada La Laja y su bajo nivel por cuenta del Fenómeno de El Niño.

La CAS reconoce posibles focos de contaminación

Weimar Hernando Pérez Beltrán, coordinador de la regional Guanentá de la CAS, indicó que durante el recorrido se identificaron posibles puntos de contaminación que deben ser verificados. Entre ellos mencionó líquidos asociados al beneficio del café, posibles descargas de instalaciones avícolas y aguas residuales de viviendas y construcciones.

La autoridad ambiental anunció nuevas revisiones para comprobar el funcionamiento de los sistemas de tratamiento en fincas cafeteras, verificar el cumplimiento de las obligaciones ambientales de las granjas avícolas y evaluar los sistemas sépticos. También se buscará rastrear el recorrido del agua desde los nacimientos hasta los puntos de almacenamiento.

Durante la visita, en uno de los galpones inspeccionados no se identificó un riesgo en ese momento, pues, según la explicación entregada, la instalación utilizaba agua lluvia recolectada en un predio de extensión suficiente. Esta observación puntual, sin embargo, no resuelve las demás alertas formuladas sobre la cuenca, debido a que el galpón está a pocos metros del nacimiento.

La CAS también recordó que la quebrada La Laja cuenta con una reglamentación del recurso hídrico y que el caudal disponible ya está asignado, por lo que no habría disponibilidad para otorgar nuevas concesiones de agua.

Publicidad

Durante l visita se hizo evidente la tensión existente entre las autoridades de Aratoca con los personeros de Cabrera, Barichara y Villanueva, por las quejas de contaminación y el uso del agua de la quebrada La Laja.
Durante l visita se hizo evidente la tensión existente entre las autoridades de Aratoca con los personeros de Cabrera, Barichara y Villanueva, por las quejas de contaminación y el uso del agua de la quebrada La Laja.

Proteger los nacimientos de los Altos de San Sebastián antes de que sea tarde

La disminución de los caudales en épocas secas y la presión sobre las fuentes de agua aumentan la preocupación de las comunidades que dependen de La Laja. Para los veedores y el acueducto comunitario, el reto es que las alertas se traduzcan en seguimiento, controles y medidas de protección.

Lo que sucede en las montañas de Aratoca no se queda allí. La conservación de la quebrada La Laja compromete el abastecimiento y el bienestar de varias comunidades de la región, especialmente porque, si esto se pudo evidenciar en un trayecto pequeño, queda la duda de qué puede estar pasando en toda la extensión de la quebrada, cuyas aguas terminan llegando a muchos hogares rurales sin ningún tipo de tratamiento.

Publicado por: Jorge Rios

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad