El hecho de visitar la hacienda Barirí en el Socorro es toda una experiencia, puesto que rinde testimonio a las imponentes fincas ganaderas y tabacaleras, donde Claudia Bohórquez produce las vajillas “Terracota de Barirí”.

Publicado por: LUIS FERNANDO MARTÍNEZ VARGAS
Una inmensa casona construida en el siglo pasado en tapia pisada, de patios solariegos, y de agradables ambientes, son el sitio perfecto para mostrarle a los posibles clientes el uso de cada una de las piezas de las vajillas diseñadas por la artista.
La cocina recién remodelada se convierte en el sitio más cálido para degustar un reconfortante café y a la vez, observar la variedad de diseños y las propuestas de ubicación de las vajillas, aplicadas en cada hogar.
Inició el proceso de comercialización en Cenfer, luego en Expoartesanías invitada de honor en varias ocasiones, un punto de venta de las vajillas funciona en la finca Barirí de Palmas del Socorro, en el aeropuerto de Bucaramanga, Zapatoca, Barichara y Villa de Leiva. “Me gusta el color, hay una tendencia hacia las formas femeninas de decoración y las piezas son grandes”, dice.
Explica que todo el proceso de producción se realiza en la finca, desde que llega la materia prima en polvo, el paso por el torno, horneado pintura y vuelta a hornear y ahora la exhibición y venta.
Un valor agregado que se obtiene cuando se adquiere una vajilla de “Terracota de Barirí” es la originalidad, diseño, calidad y, por supuesto, la elegancia que adquiere la mesa y los alimentos que en cada pieza se sirven. La artista espera seguir haciendo presencia en grandes eventos y que cada vez más colombianos y extranjeros compren sus creaciones.












