77 familias santandereanas, en las provincias Guanentá, Comunera y Vélez, recibieron una propuesta de Fiduagraria que les permite soñar con la posibilidad de recibir los subsidios para vivienda que ya creían perdidos.

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
Un grupo de 77 familias santandereanas, la mayoría de ellas residentes en las provincias Guanentá, Comunera y Vélez, recibieron una propuesta de Fiduagraria que les permite soñar con la posibilidad de recibir los subsidios para vivienda nueva y mejoramiento de vivienda rural en los que fueron seleccionados tras una convocatoria en 2018 y que ya creían perdidos.
En una reunión con funcionarios de la entidad, adscrita al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, a los hasta ahora engañados campesinos y víctimas de la violencia, se les informó que hay un plan de emergencia con el que esperan entregarles sus casas antes de finalizar el año en curso.
Teniendo en cuenta que Fiduagraria canceló los contratos a cinco consorcios en el país por incumplimientos, entre ellos los responsables de dichos compromisos en el sur de Santander, la idea de la entidad es conseguir arquitectos o ingenieros en cada territorio que se encarguen de la edificación de los inmuebles, modalidad que ya se estaría adelantando en departamentos como el Chocó.
La convocatoria para conseguir estos profesionales que podrán hacerse cargo de 1 a 13 viviendas fue abierta y se cerrará el próximo 7 de julio y las familias podrán recomendar conocidos o familiares para que se vinculen al proceso.
Las profesionales de Fiduagraria explicaron a los asistentes a la reunión sostenida en San Gil, que pasada esa fecha, si no hay más opciones, la entidad evaluará las existentes o conseguirá las personas indicadas para el proceso. La contratación duraría un mes aproximadamente y después del cronograma de trabajo será máximo de tres meses para la entrega de las viviendas. Ese fue el compromiso.
Los subsidios para viviendas nuevas oscilan entre $41 millones y $46 millones, los cuales estarían garantizados a pesar de los problemas jurídicos que enfrenta Fiduagraria con la empresa contratista.
Los voceros de Fiduagraria, explicaron que se mantendrían las condiciones mínimas de las casas. Es decir, edificaciones de 50 metros cuadrados, con baño, tres alcobas, concina, baño, terraza, cuarto de herramientas y salas. Los cambios podrían darse en los acabados.










