El crecimiento urbano en el sector de Bella Isla y zonas aledañas de San Gil reavivó las alertas de la comunidad por las condiciones del puente Ragonessi. Aunque los habitantes piden señalización y restricciones para vehículos pesados, la administración municipal sostiene que la estructura permanece estable tras varios años de seguimiento técnico.

Publicado por: Jorge Rios
El puente Ragonessi, una estructura que durante décadas ha servido como conexión para habitantes de varios sectores periféricos de San Gil, vuelve a estar en el centro de la discusión por las condiciones de su infraestructura y el riesgo que, según la comunidad, representa para quienes diariamente utilizan esta vía.
La preocupación está relacionada con el presunto deterioro que presentan algunos elementos del puente y con el aumento de la movilidad que ha tenido esta zona en los últimos años. El sector, ubicado a pocos minutos del centro del municipio, pasó en los últimos 20 años de ser un área con pocas viviendas de descanso, reconocida por el funcionamiento del antiguo Hotel Bella Isla, a convertirse en uno de los puntos de mayor crecimiento urbano, con la construcción de barrios y conjuntos residenciales.
Actualmente, el puente permite la comunicación entre habitantes de sectores como Bella Terra, El Poblado, Jardines, El Recodo y Bella Isla, así como el acceso a las veredas San Pedro y San Pablo, por lo que se ha convertido en una vía fundamental para el desplazamiento hacia el casco urbano.
La alcaldía le hace seguimiento al puente desde 2022.
Para la comunidad, el crecimiento habitacional también trajo consigo un aumento en el tránsito de vehículos, incluidos algunos de carga pesada, situación que genera preocupación por la capacidad de una estructura antigua que, según los habitantes, no fue diseñada para las condiciones actuales de movilidad.
Jaime Torres, veedor del sector Bella Isla, aseguró que la comunidad cuenta con registros fotográficos y con un informe elaborado por un ingeniero civil que, según indicó, advierte sobre el estado de la estructura y la necesidad de adelantar intervenciones.
Torres dijo que uno de los hechos que mayor preocupación ha generado entre los habitantes fue el paso de vehículos de carga de gran tamaño por el puente para abastecer una tienda de cadena. “Pasó una mula con 24 llantas y no hay controles ni señalización que regule o limite el tránsito de estos carros por el puente”, expresó Torres.
La principal preocupación de los residentes es que una eventual afectación del puente podría dejar incomunicados a varios barrios y veredas, debido a que no existen vías alternas con las mismas condiciones de conexión hacia el municipio.
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Alcaldía asegura que la estructura se mantiene estable
Desde la administración municipal indicaron que el puente Ragonessi cuenta con seguimiento técnico desde 2022 y que las revisiones realizadas hasta la fecha no evidencian cambios que comprometan su estabilidad.

Juan Gabriel González, secretario de Control Urbano e Infraestructura de San Gil, explicó que la evaluación más reciente fue realizada por funcionarios de Planeación junto con un ingeniero especialista en estructuras, quien identificó algunas afectaciones que ya habían sido detectadas previamente, pero concluyó que el puente continúa estable.
El funcionario señaló que, aunque cualquier intervención en una estructura de estas características puede representar una inversión importante, actualmente el municipio no tiene programado un mantenimiento específico para este puente, debido a que existen otras obras priorizadas.
González explicó que el seguimiento realizado durante los últimos cuatro años ha permitido establecer que la estructura no ha presentado cambios significativos y que, frente a otras necesidades de infraestructura del municipio, por ahora no requiere una intervención inmediata.
Sin embargo, la comunidad insiste en que el aumento del tránsito y el crecimiento urbano del sector requieren medidas preventivas. Entre las solicitudes está la instalación de señalización que limite el paso de vehículos pesados y establezca claramente las condiciones de uso del puente, aspectos que, según los residentes, debería atender la Secretaría de Tránsito del municipio.















