No podía ser peor la despedida del onceno gaucho del suramericano juvenil de fútbol que se desarrolla en la Ciudad Bonita.
Publicado por: MAURICIO MILLÁN CORREA / mmillan@vanguardia.com
Con tan solo un triunfo en cuatro juegos, tres derrotas, dos goles a favor y cuatro en contra, fueron los tristes números de las albicelestes en el torneo, lo que a la postre se convirtió en la mayor decepción del campeonato, pues sobre el papel las argentinas eran favoritas para llegar a finales.
Las ecuatorianas pese a sus limitaciones, salieron dispuestas a despedirse con la cara en alto, y qué mejor que ante la siempre respetada y temible Argentina.
El partido desde el principio no tuvo un claro dominador y más bien ambos equipos se enfrascaron en un juego de medio campo y a lanzar pelotazos en busca de alguna jugada fortuita.
En ese ir y venir Ecuador sacó provecho al minuto 16, cuando en un rebote Sonia Ferrín aprovechó una desa-tención de la zaga argentina, para sacrificar a la arquera Guadalupe Calello y dejar los tres puntos en la valija tricolor.
El onceno del técnico Yashiro Skawakami intentó darle vuelta a la historia pero ni Yael Oviedo, María Bonsegundo y Betina Soriano, quiénes tuvieron las mejores oportunidades de igualar la pizarra, pudieron lograr su objetivo.
Ecuador enfrió el juego con tenencia de balón y en algunas escaramuzas estuvo a punto de aumentar la cuenta.
La juez uruguaya Gabriela Bandeira pitó el final del choque, y en medio de la desolación Argentina se fue con el orgullo por el piso ante semejante descalabro, mientras que las ecuatorianas salieron aplaudidas por la tribuna por el esfuerzo hecho sobre la sintética.













