Es tan lamentable el estado del ornato de la capital santandereana, que casi que nos hemos acostumbrado a verlo así: ¡abandonado! El propósito de esta sección es mostrar cómo se ve en realidad la ciudad con este tipo de ‘lunares’ y cómo debería estar si los funcionarios cumplieran con sus obligaciones e hicieran el mantenimiento respectivo. Reporte su queja al correo: eardila@vanguardia.com















