“Piedecuesta por su mismo crecimiento se está quedando sordo del ruido que se produce en el horario nocturno”, así lo señaló el subdirector de Evaluación y Control de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa Meseta de Bucaramanga, Ludwig Mantilla Castro, luego del operativo de control que se hizo en el municipio.

Publicado por: SULLY CATHERINE SANTOS H.
Como resultado de la visita de inspección para controlar el ruido en los establecimientos nocturnos, la Corporación comprobó que tres negocios del casco urbano y tres ubicados en las afueras de Piedecuesta sobrepasaron los decibeles permitidos, que no pueden ser más de 60, ante lo cual se convierten en negocios generadores de contaminación auditiva, lo que es considerado como un daño ambiental.
Mantilla Castro señaló que el seguimiento se hacía a los establecimientos desde principio del año y luego de la prueba que se hizo ayer con los sonómetros, se dio comienzo a seis procesos sancionatorios con la pretensión de cerrar los negocios de manera definitiva, teniendo en cuenta que la entidad ambiental les había dado un plazo para cumplir con la norma.
“Estamos haciendo campañas nocturnas y en seguimiento se evidencia que se había dado plazo a los establecimientos que operan en la noche en Piedecuesta y que en la visita pasaron los decibeles permitidos”, afirmó el subdirector de Evaluación y Control de la Cdmb.
Operación Cedro
De igual forma, ayer la Corporación, la Policía Nacional y la Sijín llevaron a cabo la ‘Operación Cedro’ y como resultado de esta se incautaron de 20 metros cúbicos de madera, capturaron cuatro personas e inmovilizaron tres vehículos que transportaban ilegalmente el material de bosque nativo, el cual es protegido por la entidad ambiental.
Las personas que están detrás del comercio clandestino del cedro utilizan diferentes modalidades para comercializar la madera, como “la falsificación de documentos, cambian la letra para despistar a las autoridades”, por lo que los capturados no solo están implicados por atentar contra el medio ambiente.
La operación se hizo en Girón, Lebrija y el Playón, donde se logró decomisar el material natural, ante las pistas que la ciudadanía entregó sobre las rutas que los traficantes de madera solían utilizar para esquivar a las autoridades.














