El hombre lleva dos meses esperando a que su EPS Coomeva le autorice una cirugía de esfínter que podría cambiar su vida. La patología le impide desarrollar actividades de manera normal.

Publicado por: Mauricio Estrada
Desde hace dos meses, José Olivos Sánchez Valencia, un santandereano de 65 años, espera una cirugía de reconstrucción de su esfínter. El hombre fue diagnosticado hace 19 meses con incontinencia urinaria.
Su esposa, Carmen Rueda aseguró que el hombre necesita cambios oportunos de sondas y bolsas de drenaje de orina, junto con una cirugía de reconstrucción del esfínter para recuperar su salud. Según la mujer, los cambios de sondas son importantes para no sufrir infecciones bacterianas.
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A comienzos de marzo de 2016, José Olivos empezó a sentir molestias al orinar, junto a un goteo constante luego de evacuar todos los líquidos que tenía en su vejiga. Las incomodidades de dichos síntomas lo obligaron a acudir a un centro médico para ser evaluado.
En el centro de especialistas le realizaron varios exámenes para determinar exactamente su patología. Los médicos tratantes definieron que la enfermedad que impedía a José Olivos llevar una vida normal, era incontinencia urinaria.
Tras el dictamen comenzó el calvario del hombre que dedica su vida a cuidar una finca junto a su esposa en la vereda Los Cocos, a cinco horas y media del casco urbano de Bucaramanga. En el tratamiento, los médicos contemplaron el uso de una sonda y una bolsa para contener orina que debían ser cambiados cada ocho días.
Por recomendación médica, el hombre debía trasladarse hasta la Clínica Conucos, en la capital santandereana, para que le realizaran los cambios de sondas, bolsas y recibiera los medicamentos relacionados a su patología.
Carmen Rueda, esposa del hombre dijo a Vanguardia.com que para recibir atención médica, debían pedir dinero prestado y emprender una travesía por la vereda para llegar a Bucaramanga. Luego de dos horas a caballo por las trochas de la zona podían tomar un transporte en bus, moto o lo que “se atravesara por el camino”.
Según Rueda, al llegar a Bucaramanga con la esperanza de recibir atención oportuna y regresar de inmediato a su humilde hogar, debían esperar horas en el centro clínico. Luego de la espera, la EPS les respondía que el cambio de sonda debía hacerse al día siguiente.
La mujer aseguró que la situación se repetía cada cambio de sonda, vulnerando los derechos a la salud de su esposo y llevándolo a sufrir graves complicaciones en su salud. “Debido a las decisionesarbitrarias de la EPS, debíamos hospedarnos en las casas de algunos amigos o conocidos que residen en Bucaramanga”.
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El 6 de octubre pasado, José Olivos fue internado en la Clínica Conucos producto de una infección en el tracto urinario (ITU), que lo obligó a permanecer al cuidado de médicos y enfermeras durante 12 días. Los especialistas de la clínica aseguraron que la infección fue producto de la tardanza en los cambios de las sondas.
El pasado 18 de octubre, la esposa del hombre instauró una acción de tutela en contra de Coomeva EPS, exigiendo el derecho a la salud del paciente y el tratamiento para evitar nuevas complicaciones. Asimismo, la mujer pidió en la acción jurídica que su esposo fuera intervenido quirúrgicamente para devolverle su salud.
Pese a que la mujer instauró seguidamente una incidencia de desacato, la EPS Coomeva no respondió a las acciones jurídicas.
Coomeva responde
Vanguardia.com se comunicó con voceros de la EPS Coomeva, quienes aseguraron que para los cambios de sonda, la gestión se encuentra realizada y el hombre debe dirigirse hasta el centro médico para recibir la atención.
Respecto a la intervención quirúrgica que el hombre requiere para recobrar su salud, Coomeva afirmó que ya está autorizada y que se encuentra a la espera de la fecha de programación en la Clínica Comuneros de Bucaramanga.














