Bucaramanga
Miércoles 10 de agosto de 2022 - 12:00 AM

Metrolínea, un sistema que ‘le quedó pequeño’ a Bucaramanga

Aquellos que a diario usan Metrolínea saben a la travesía que se enfrentan en cada viaje. Llegar al trabajo, al colegio, a la universidad o simplemente a hacer una diligencia, en cualquier punto de la ciudad, se convierte en todo un viacrucis.

Actualmente Metrolínea cuenta con dos rutas troncales, ocho pretroncales, 12 alimentadoras ofrecidas con buses del Sitm y cinco con buses del Transporte Público Convencional, TPC. Jaime del Río / VANGUARDIA
Actualmente Metrolínea cuenta con dos rutas troncales, ocho pretroncales, 12 alimentadoras ofrecidas con buses del Sitm y cinco con buses del Transporte Público Convencional, TPC. Jaime del Río / VANGUARDIA

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Publicado por: Claudia Isabel Delgado

Entre las 6:00 a.m. y las 8:00 a.m. y entre las 5:00 p.m. y las 7:00 p.m., los usuarios deben armarse de paciencia. En plena hora pico las estaciones están a reventar. Los torniquetes de los validadores no dejan de sonar, cada segundo que pasa representa una nueva persona que ingresa al sistema, buscando un lugar en la estación y otro más en uno de los buses.

Arrinconados, unos encima de otros, en los vagones el tiempo se hace eterno. A lo lejos, se escucha el ruido del motor de un bus, la gente se amontona, como una estampida, cada uno busca ser el primero en entrar. Las personas que tratan de salir quedan atrapadas en medio de la multitud, se escuchan gritos: “por favor déjenme salir”. A empujones los que están afuera si o si se hacen un espacio. Afuera quedan los que no son tan arriesgados. Habrá que esperar otro bus.

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La invasión del carril por toda clase de vehículos es una arista más de la aventura que implica usar Metrolínea. Trancones, varados, choques y hasta personas atropelladas han sido el saldo del irrespeto al carril exclusivo.

Hacer uso del Sitm es complejo, agotador y estresante y todo el que allí viaja sabe lo que tiene que soportar.

Tal situación hace que los usuarios del Sistema Integrado de transporte Masivo de Bucaramanga, Sitm, más conocido como Metrolínea estén molestos y cansados, sumado a que últimamente los tiempos de espera de las rutas han aumentado considerablemente.

Cerca de una hora, aproximadamente, entre una ruta y otra, han tenido que esperar quienes usan el Sistema y se ven obligados al transbordo.

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Este es el caso de María Teresa Jaimes, quien es usuaria del Sitm desde que se puso en marcha. Según relata viajar en Metrolínea “es horrible”. Para ella el servicio ha desmejorado notablemente. “Le toca a uno esperar un bus en el portal como una hora porque no pasan, es horrible, mucha espera, los buses no pasan con frecuencia”, denunció.

Lo mismo piensa Flor Salcedo, quien se suma a las voces que reflejan la inconformidad de los pasajeros con este servicio de transporte. “Está muy malo el servicio, se demoran mucho los buses, vienen como varados, sin fuerza. Yo me movilizo desde Piedecuesta al Centro, tengo que esperar en la estación Temprana, hacer el transbordo en Lagos y allí esperar el otro bus, pero todos pasan muy llenos”, relató.

Como estas dos mujeres son cientos de pasajeros los que a diario deben soportar el viacrucis que significa movilizarse por Bucaramanga y el área metropolitana en Metrolínea. ¿Qué responde el ente gestor?

John Murillo, director de Operaciones, reconoció que en las últimas semanas han tenido dos novedades que han hecho que el sistema opere con dificultades.

El Sitm cuenta con dos rutas troncales, ocho pretroncales, 12 alimentadoras ofrecidas con buses propios y cinco con buses del TPC.

La primera, según explicó, está asociada a los temas de movilidad de la ciudad, “el 90% de nuestras rutas opera por carriles mixtos y por ende todas esas afectaciones desafortunadamente también se trasladan al Sistema. Tenemos alguna prelación en las rutas que operan por el carril exclusivo, pero allí también hemos tenido muchos inconvenientes debido a la invasión del carril que perjudica la operación”, señaló.

En segundo lugar, indicó que durante las últimas semanas han ocurrido una mayor cantidad de incidentes en la flota del operador: “fallas mecánicas normales asociadas a una flota que ya tiene muchos años de operación y otros temas de accidentes que se han registrado con otros actores viales”, lo que implica que el bus debe salir de operación y que tengan que reprogramarse las rutas, incidiendo en las frecuencias que se venían ofertando.

“Las frecuencias del Sistema siguen siendo las mismas, no obstante apenas se presenta una afectación tengo que sacar el vehículo, lo que obliga a que se generen algunos espacios mayores de espera, para lo cual ya se están tomando acciones en beneficio de los usuarios”, señaló el Director de Operaciones.

De articulados a padrones

El otro problema que aqueja a los usuarios es el cambio de los buses articulados en rutas como la T2, Lagos - Quebradaseca, por buses padrones, pues tienen menos capacidad para movilizar pasajeros, que en el caso del Centro es bastante concurrida, lo que incide en los tiempos de espera.

Ante la situación, Metrolínea confirmó que han tenido diversas afectaciones en la flota de articulados. “Lo que se ha intentado es con flota de padrón mitigar el impacto de la ausencia de los articulados, aunque nos hemos visto expuestos a que los buses no tengan la misma capacidad requerida y por eso se han presentado demoras y aglomeraciones. Con el operador hemos venido trabajando para que se recupere esa flota pero a veces no es tan fácil por el tema de repuestos o de la disponibilidad de los equipos para efectuar las reparaciones”, indicó John Murillo.

Por día hábil, Metrolínea registra cerca de 42.000 validaciones. Antes de la pandemia se registraban 109.000 validaciones en día hábil. Hasta antes del regreso a clases presenciales tenía unas 33.000 validaciones por día hábil.

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Luis Eduardo es otro usuario del Sistema quien contó que para evitar subirse a los buses atestados de gente y para no esperar tanto tiempo, optó por no movilizarse en las horas pico, además de que lo hace esporádicamente.

Sin embargo, no todos pueden tomar esta decisión y deben enfrentarse a los tumultos de gente, que atiborrada en las estaciones, espera con suerte conseguir un cupo en alguna de las rutas.

Nuevas rutas domingos y festivos

Desde el pasado 7 de agosto, Metrolínea puso en marcha una nueva operación piloto para los domingos y festivos. Se trata de una ruta directa entre el Portal Norte Ciudad Jardín en el norte de Bucaramanga y el Portal Piedecuesta, y otra directa entre el Parque Estación UIS y Portal del Valle en Piedecuesta, identificadas como RDS, RDN y RD27.

Por esta razón, las rutas T2, T4, P6, P7 y P13 serán suspendidas durante esos días. Por la carrera 33 en Bucaramanga solo operará la ruta P8.

“Con esta operación queremos optimizar la operación para reducir los tiempos de viaje y transbordos; brindar una conexión directa entre los portales Norte y Piedecuesta; y aprovechar mejor la flota teniendo en cuenta que el flujo vehicular de los domingos se reduce considerablemente, lo que permite que nuestros vehículos tengan una mejor movilidad”, señaló el director de Operaciones de Metrolínea.

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Publicado por: Claudia Isabel Delgado

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