Las calles del centro de Bucaramanga siguen invadidas de ventas ambulantes. Los comerciante formales le piden acciones concretas al Municipio.

Las ventas ambulantes terminaron apoderándose de las calles 33, 34, 35 y 36, de manera especial, entre las carreras 15, 16, 17 y 18.
Según los comerciantes formales de dichas cuadras, tanto las aceras como las vías continúan invadidas por ese grupo de comerciantes informales.
Además, la presencia de ellos genera congestión en las calles y en los andenes, afectando la movilidad peatonal y vehicular.
Voceros del comercio formal de ese céntrico sector de Bucaramanga le plantearon al ‘Defensor de la Comunidad’ averiguar en qué quedó el plan de despeje de ventas ambulantes que había advertido la presente administración.
Los dueños de los establecimientos comerciales formales le hicieron un llamado a la Administración Municipal, para que tome medidas y evite que la informalidad termine por taponar las vías de acceso a sus negocios.

Según el Municipio, en la actualidad se lideran ferias de servicios en pro de la inclusión y la reactivación económica de los informales. Cada mes se hacen convocatorias masivas, dirigidas a vendedores ambulantes, comerciantes estacionarios y emprendedores interesados en regularizar sus negocios y en obtener apoyo para el crecimiento o fortalecimiento de los mismos.
De acuerdo con los censos oficiales, en materia de ventas callejeras, se han contabilizado en puntos críticos de la capital santandereana cerca de 2.200 vendedores, muchos de ellos distribuidos en zonas tales como: el Centro, San Francisco, Guarín, Cabecera del Llano, La Isla, la Calle de Los Estudiantes, los alrededores del Estadio y Morrorrico, por citar solo unos lugares.

Las estadísticas de las autoridades se quedan cortas, si se tiene en cuenta que muchos de los estacionarios ‘les sacan el quite a los censos”.















