En Bucaramanga y en Santander pasan cosas buenas todos los días. Para la muestra la solidaridad que esta semana le da la mano a la Fundación de los Ángeles Custodios para garantizar el bienestar de los adultos mayores. Con el deseo constante de avanzar, esa entidad es un ejemplo de tesón, emprendimiento y bienestar. Veamos la historia de hoy:

El sol de la tarde iluminará el norte de Bucaramanga, y el corazón de los vecindarios de los barrios Colseguros, La Juventud, María Paz y Transición, entre otros sectores de la Comuna 1. Será un sábado especial, un día que quedará marcado en la memoria de todos aquellos que han seguido de cerca el trayecto de la Fundación Albeiro Vargas y Ángeles Custodios.
Esta jornada no será cualquier otra, sino la culminación de un sueño largamente acariciado: la inauguración del cuarto piso del edificio Bienestar 100, en el sector de Colseguros.

Albeiro Vargas Romero, mejor conocido como ‘el ángel del norte’ por su constante ayuda a los adultos mayores desprotegidos, nos cuenta una de las buenas cosas que están pasando en esta institución sin ánimo de lucro: “Hemos llegado al cuarto piso; sí, el sábado inauguraremos el cuarto piso de nuestra sede con el salón Bienestar 100″.
Es imposible no sentir la fuerza de su convicción, la misma que ha sostenido esta obra social durante cuatro décadas. Vargas Romero ha dedicado su vida al cuidado de los más vulnerables: los adultos mayores de la región.
Escuche el podcast: El ángel que vuela por nuestros viejos
El sábado, junto a ellos y con quienes han sido sus aliados, amigos y benefactores, inaugurará un espacio más para quienes tanto lo necesitan: la construcción del cuarto piso del edificio de la fundación.
Tras años de planificación, de tocar puertas, de buscar apoyos en tiempos difíciles la obra es un hecho. Cada ladrillo y cada detalle llevan la impronta de una comunidad unida por el deseo de brindarles dignidad y amor a nuestros viejos.
Ahora, con la obra finalizada, el edificio Bienestar 100 se eleva como un símbolo de esperanza, albergando a más de 100 personas mayores que encontraron aquí algo más que un techo: encontraron un hogar.
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Este nuevo espacio será el refugio de 32 adultos mayores que llegarán a vivir sus días rodeados de cuidados integrales. Enfermeras, fisioterapeutas, cocineros y voluntarios se encargarán de proporcionarles atención profesional y actividades recreativas. Y es que en cada rincón del edificio, desde la lavandería hasta las salas de juegos, se respira amor.
“Queríamos construir un lugar que respetara todas las normas arquitectónicas de gerontología y geriatría, pero sobre todo un lugar donde las personas se sintieran valoradas”, comenta Albeiro.
No obstante, el ángel del Norte les recordó a los ciudadanos que “en este tipo de obras sociales debe existir un trabajo equipo en el que tanto el Estado, como nuestra fundación y los propios familiares de los adultos mayores hagan sus aportes para que este tipo de cosas buenas se sigan dando en Bucaramanga”. ¡Y así debe ser!
¡Ya lo saben! A las 3:00 de la tarde del próximo sábado, 16 de noviembre, con el corte de la cinta inaugural, los aplausos estallarán en una ovación que abrazará al cielo. Será un momento de celebración, de recordar a quienes hicieron posible esta obra, pero también de mirar hacia el futuro, hacia un horizonte donde la Fundación sigue trabajando con la misma pasión que la vio nacer hace 40 años.
Así, entre sonrisas y lágrimas, se dará la bienvenida a un nuevo capítulo en la historia de la Fundación Albeiro Vargas y Ángeles Custodios. Aquí, en este cuarto piso recién inaugurado, donde la vida de 32 nuevas almas encontrará reposo, la promesa es clara: seguir cuidando con amor y dedicación a quienes tanto lo merecen. ¡Buena por esa!


















