La Empresa de Aseo de Bucaramanga, Emab, inició la fase de pruebas para poner en marcha de forma definitiva la potenciada planta de tratamiento de los líquidos tóxicos que emanan de las basuras, en el relleno sanitario El Carrasco.

Desde hace cerca de cinco años las autoridades ambientales y la justicia advierten sobre la imperiosa necesidad de ejecutar obras en el relleno sanitario El Carrasco, en Bucaramanga, para aumentar la capacidad de tratamiento de los lixiviados que se generan con la disposición diaria, en promedio, de 1.050 toneladas de residuos sólidos.
Lea también: Plan éxodo: así custodian las vías de Santander en este remate de vacaciones
Literalmente, la planta de de lixiviados instalada en El Carrasco se quedó sin capacidad para tratar de manera oportuna la cantidad de líquidos tóxicos que diariamente se generan con las actividades de disposición final.
Le sugerimos: En Floridablanca, impulsan negocios para 40 familias víctimas del conflicto
Desde 2019, casi un año después del grave derrumbe de residuos registrado en el relleno en octubre de 2018, las autoridades solicitan de manera “urgente” la repotencialización de esta planta en mención.
‼️¡Buenas noticias! La primera prueba de arranque de la potencializada de Planta de Tratamiento Ptlx, ha sido un total éxito!
— EMAB (@EmabEsp) December 30, 2024
✅Pasaremos de tratar 2,5 a 4,5 L/S, de lixiviados, con un 98% de remoción.
💛💚En la Emab, transformamos los residuos en oportunidades. pic.twitter.com/oXn8Ro45Mt
Se llevó a cabo la primera prueba de arranque de la planta de lixiviados de El Carrasco
Tras una inversión cercana a los $20.000 millones, desde finales del pasado mes la Empresa de Aseo de Bucaramanga, Emab, puso en marcha la fase de pruebas para el funcionamiento de esta potenciada planta de tratamiento de lixiviados.
“La primera prueba de arranque de la planta de tratamiento ha sido un total éxito. Pasaremos de tratar 2,5 a 4,5 litros por segundo de lixiviados”, informó la Emab.
De acuerdo con lo precisado por la empresa, la nueva tecnología que se instaló tiene la capacidad de remover el 98 % de los contaminantes de los lixiviados. Este líquido posteriormente es vertido a la quebrada El Carrasco, cuyas aguas posteriormente llegan al río de Oro.
Publicidad
“Esta tecnología es innovadora en el país. Son unos nebulizadores, usados en las piscinas de lixiviados, para comenzar a disminuir la contaminación del líquido, que posteriormente será tratado en la planta potenciada”, indicó Hélbert Panqueva, gerente de la Emab.
Este tipo de nebulizadores permite, conforme con lo explicado por expertos, evaporar el líquido y separar metales, además de otros agentes contaminantes.
Luego de varios procesos de remoción de tóxicos a los cuales son sometidos, los lixiviados de color negro quedan convertidos en agua clara y transparente, que posteriormente se vierte a fuentes hídricas de la ciudad e incluso se utiliza para regar plantas y prados en El Carrasco.
Se espera que en próximas semanas sea puesto en funcionamiento de forma definitiva este nuevo sistema de tratamiento de lixiviados en el relleno sanitario.














